"Siento paz, pero no alegría", dijo la viuda

17 Junio 2009
BUENOS AIRES.- La resolución de la Justicia la conformó. "Era lo que esperaba. Se lo merecían", dijo Marta Barberis, la viuda del policía Aldo Garrido, tras la condena que recibieron los homicidas de su marido. "Que Dios los perdone, como decía Garrido", añadió la mujer en la puerta de tribunales, en alusión a Ernesto Luque y Débora Acuña. Barberis estuvo acompañada por sus familiares, amigos, vecinos de San Isidro (donde trabajaba el policía tucumano) y miembros de diversas fundaciones. "Por un lado siento paz, pero no la alegría que teníamos antes", agregó.
"Estamos felices por el fallo", remarcó Gladys Oviedo, sobrina de Garrido. La mujer, que viajó desde Tucumán exclusivamente para presenciar el debate, mostró sentimientos encontrados tras la sentencia. "Es que nada va a cambiar lo que pasó. El ya no está con nosotros. Pero al menos queda esa sensación de que se hizo justicia. Ojalá todos los casos concluyan así", expresó Oviedo en diálogo con LA GACETA. (Especial)

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