GINEBRA, Suiza.- BUENOS AIRES.- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner defendió hoy el modelo económico ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y propuso que este organismo integre el G-20, cuya próxima reunión será en setiembre, en los Estados Unidos.
En ese marco, anticipó que trasladaría esa propuesta a la secretaria de Trabajo de ese país, Hilda Solís, con quien se entrevistó luego en Ginebra, donde participa de la Asamblea Anual de la OIT.
Durante su discurso, que fue aplaudido en varios pasajes, la jefa del Estado aseguró que desde 2003, "hemos incorporado a dos millones de personas a los beneficios laborales" y aseguró que esto lo permitió el modelo, en tanto agregó que, ante la crisis, la clave es "mantener el vínculo entre producción y trabajo".
La Presidenta destacó que se bajó 36 por ciento el trabajo en negro, y si bien admitió que "todavía falta", destacó que "vamos en buen camino". En tal sentido, remarcó que "hemos incorporado a dos millones de personas a los beneficios laborales" y manifestó en ese contexto que esa nueva fuerza laboral "hoy integra la red de seguridad social, una de las más importantes del Continente, si no la más importante".
Entre los logros del proceso abierto en 2003, enumeró la política de desendeudamiento "más que importante", a tal punto, dijo, que "en 2003, cuando el Gobierno asumió, la ratio de la deuda era 156 por ciento del PBI, y hoy ronda 49 por ciento de un PBI que es casi de 300 mil millones de dólares".
"El resultado ha sido entonces un sólido mercado interno, que además ha tenido también su cara de Exportación y de incorporación a la globailización de la mejor manera que se puede incorporar un país, que es exportando valor agregado", enfatizó. Reiteró que en 2008 se produjo una exportación "récord, con más de 71 mil millones de dólares, generando el superávit comercial más importante de toda nuestra historia".
Consideró el plan de infraestructura desarrollado en los últimos seis años como un "importante dinamizador de la economía" y en tal sentido relató que el gremio de la construcción, que en 2003 tenía 60 mil cotizantes, "hoy tiene casi medio millón por efecto de la obra pública".
Al abordar la la crisis mundial, Fernández de Kirchner recordó que "nos vino desde afuera y, curiosamente, la provocaron los que durante seis años consecutivos criticaron este modelo". Destacó, como una de las medidas clave para hacerle frente, fue "el sostenimiento del vínculo laboral" y en tal sentido advirtió que "es imprescindible, para todo gobierno, que todas sus políticas y acciones estén orientadas a sostener la permanencia de los trabajadores en sus empresas". "La otra -acotó- es la supervivencia de las empresas, el hábitat natural de todos los trabajadores".
Cristina Fernández manifestó que "cuando hablamos de mantenimiento del vínculo laboral, lo estamos haciendo desde la concepción de que lo que lo más valioso, lo que tenemos que impedir, es que al trabajador no le llegue el telegrama de despido".
Remarcó los acuerdos entre trabajadores y empresarios para reducir el efecto de la crisis sobre el empleo, como la reducción de la jornada laboral, pero siempre, enfatizó, "manteniendo el vínculo laboral". "No lo digo como presidenta, ni como abogada. Lo digo como una mujer que ha visto cómo se destroza un país y una sociedad cuando se pierde el trabajo", remarcó Fernández de Kirchner en uno de los párrafos más aplaudidos de su discurso.
También enfatizó que Argentina "es uno de los once países, de los 44 testeados por la OIT, en el que en el primer trimestre no ha crecido la desocupación merced a su robusto mercado interno y a una inteligente política de defender el trabajo nacional", subrayó.
La mandataria también remarcó como otras de las políticas "clave" la estatización de los fondos de jubilaciones y pensiones, a la que calificó como "tal vez, la medida más importantes en seis años, en cuanto a su carácter estructural al modelo". Al respecto, remarcó la utilización de fondos de la ANSeS destinados a socorrer la multinacional automotriz General Motors, a cambio de asegurar la continuidad de la producción y de las fuentes de trabajo.
Al sintetizar la defensa de ese modelo, dijo que "nos permitió a los argentinos abordar la crisis global en mejores condiciones" y recordó entonces el efecto que produjo crisis regionales, y en consecuencia, de menor dimensión que la actual, sobre el empleo". (DyN-Télam)






