15 Junio 2009 Seguir en 
LIMA.- El presidente del Perú, Alan García, admitió ayer estar dispuesto a ceder respecto de los decretos a los que se oponen los indígenas de la Amazonía con una huelga que lleva 66 días y que dejó al menos 34 muertos en un estallido de violencia.
La cesión se hará si es necesaria "para comprar la paz de nuestra patria y evitar que estas ONG (organizaciones no gubernamentales) triviales y extremistas, que se han vestido de verde cuando antes eran rojos, se dediquen a destruir la imagen del país", señaló García durante una visita a un colegio en Lima.
"Tiene más valor la tranquilidad del Perú y la vida de cualquier peruano, especialmente la de un policía", agregó. García indicó en ese marco que aceptará los acuerdos a que lleguen los representantes del gobierno y de los indígenas en un diálogo cuyas bases son preparadas por la Defensoría del Pueblo y la Conferencia Episcopal Peruana.
Los decretos resistidos, y sobre los cuales el gobierno había hecho hasta ahora una cuestión irreversible, fueron adoptados para adecuar la legislación al Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU. Los indígenas amazónicos dicen que esos decretos vulneran sus derechos sobre la tierra en favor de las transnacionales.
Según García, detrás de esas protestas están sin embargo "el comunismo internacional" y algunas ONG radicales extranjeras. En este sentido, dijo que el presidente de Bolivia, Evo Morales, tuvo alguna participación en los sucesos violentos de la Amazonía peruana. "Lo mejor es no meterse en otro país a opinar sobre temas o enviar cartas y a veces enviar gente preparada o armada también", dijo.
García no quiso responderle a Evo, que opinó que lo ocurrido en la selva peruana fue "un genocidio del TLC".
Este cruce de acusaciones tensó las relaciones entre los gobiernos de Bolivia y de Perú. El canciller boliviano, David Choquehuanca, confirmó ayer que esas relaciones pasan por un "mal momento", pero desechó la posibilidad de que, en lo inmediato, suceda una ruptura diplomática. (DPA)
La cesión se hará si es necesaria "para comprar la paz de nuestra patria y evitar que estas ONG (organizaciones no gubernamentales) triviales y extremistas, que se han vestido de verde cuando antes eran rojos, se dediquen a destruir la imagen del país", señaló García durante una visita a un colegio en Lima.
"Tiene más valor la tranquilidad del Perú y la vida de cualquier peruano, especialmente la de un policía", agregó. García indicó en ese marco que aceptará los acuerdos a que lleguen los representantes del gobierno y de los indígenas en un diálogo cuyas bases son preparadas por la Defensoría del Pueblo y la Conferencia Episcopal Peruana.
Los decretos resistidos, y sobre los cuales el gobierno había hecho hasta ahora una cuestión irreversible, fueron adoptados para adecuar la legislación al Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU. Los indígenas amazónicos dicen que esos decretos vulneran sus derechos sobre la tierra en favor de las transnacionales.
Según García, detrás de esas protestas están sin embargo "el comunismo internacional" y algunas ONG radicales extranjeras. En este sentido, dijo que el presidente de Bolivia, Evo Morales, tuvo alguna participación en los sucesos violentos de la Amazonía peruana. "Lo mejor es no meterse en otro país a opinar sobre temas o enviar cartas y a veces enviar gente preparada o armada también", dijo.
García no quiso responderle a Evo, que opinó que lo ocurrido en la selva peruana fue "un genocidio del TLC".
Este cruce de acusaciones tensó las relaciones entre los gobiernos de Bolivia y de Perú. El canciller boliviano, David Choquehuanca, confirmó ayer que esas relaciones pasan por un "mal momento", pero desechó la posibilidad de que, en lo inmediato, suceda una ruptura diplomática. (DPA)
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