Murió Luis María Blaquier, un ícono del empresariado nacional

Falleció de un infarto, tras dejar su oficina en la compañía Ledesma.

13 Junio 2009
BUENOS AIRES.- A los 71 años, murió en la madrugada del jueves Luis María Blaquier, uno de los hombres más reconocidos del mundo empresario argentino, tras padecer un infarto, horas después de haber dejado su oficina de la compañía agroindustrial Ledesma, que encabezaba junto a su hermano Carlos Pedro Blaquier.
Luis María Blaquier había nacido en Buenos Aires el 23 de diciembre de 1937. En 1961 se graduó como ingeniero industrial en la Universidad de Buenos Aires. Ingresó en Ledesma como ingeniero en entrenamiento; luego fue nombrado sucesivamente secretario de la Dirección Técnica (1961), director técnico (1965) y gerente técnico (1969), cargo en el que se desempeñó hasta 2003. Desde 1970 se desempeñó como director de la compañía y fue uno de los máximos referentes de la Unión Industrial Argentina (UIA), donde ocupó un cargo en la junta directiva
Durante más de 48 años de intensa labor y dedicación, Blaquier se interesó por todos los detalles de la empresa. La mayor parte de sus esfuerzos se destinaron a la mejora continua de la fábrica de azúcar -en Jujuy-, aunque también acometió difíciles problemas agrícolas, como la mecanización de la cosecha de caña y la salinización de suelos, que solucionó a través de la introducción de una novedosa tecnología de drenajes subterráneos. Con el fin de buscar mejoras tecnológicas, viajó a países de desarrollo azucarero como Australia, Brasil y la India, y logró importantes aumentos de la productividad y eficiencia. Era un intenso promotor de la capacitación de su personal, al que le gustaba sorprender con un regalo cuando alguien realizaba un aporte valioso a la compañía. Su hermano Carlos Pedro es el presidente de Ledesma.

La educación

Blaquier combinó su conocimiento técnico con un profundo interés por los asuntos públicos, y especialmente por la educación. En 1986 fundó el Departamento de Educación de la UIA, cuya presidencia ejerció hasta la actualidad. Desde allí, bregó incansablemente por la educación técnica y apoyó las carreras de ingeniería. En la entidad fabril, ocupó los cargos de tesorero y vicepresidente, y actualmente era miembro de la junta directiva. Estaba casado con Sonia Benvenuto y tenía cuatro hijos -Sonia, Luis María, Máximo y Gonzalo- y siete nietos. Sus restos fueron inhumados el jueves por la tarde en el cementerio Jardín de Paz.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios