Los Angeles.- No fue un amante celoso o una rival envidiosa la que obligó a la sensual Edie Britte a abandonar la serie de televisión “Amas de casa desesperadas”. Fue la necesidad de Hollywood de ahorrar la que expulsó a la agente inmobiliaria de Wisteria Lane. El director del programa, Marc Cherry, anunció que la rubia Edie, encarnada por la actriz Nicolette Sheridan, se va, y por motivos monetarios. La medida ahorrará a la producción hasta 200.000 dólares por capítulo. Cherry afirmó además a “TV Guide” que actuó por presión del canal ABC. Sheridan se convierte así en uno de los miles de empleados del sector del entretenimiento que se queda sin trabajo. Tan sólo en enero se recortaron en el sector en Los Angeles 22.000 puestos, según “Los Angeles Times”, un 10% de los aproximadamente 200.000 empleos de la fábrica de sueños. “Una mezcla de problemas financieros, ahorros y menos venta de publicidad golpea Hollywood”, citó el periódico al experto financiero Kevin Klowden. “Eso lleva a menos producciones y más despidos”, dijo. Los Angeles sufre además un éxodo a los estados vecinos, a Canadá y Europa, que atraen a los equipos con subvenciones a los rodajes. Mientras que el año pasado se filmaron 15 grandes películas en las calles de la ciudad, en 2009 sólo hay cinco proyectos de los estudios en agenda. Incluso superestrellas como Julia Roberts, Russell Crowe y Nicolas Cage tienen que ajustarse el cinturón. “No importa lo exitoso que seas en Hollywood, si los números no cierran, ya no marcha”, dijo hace poco el diario “The Wall Street Journal” de cara a los acuerdos “First Dollar Gross”. Se trata de lucrativos contratos según los cuales las estrellas más importantes sacan ganancias de cada dólar que la película recaude en la taquilla incluso antes de que ésta consiga beneficios. Así, Eddie Murphy obtuvo por “Meet Dave” unos 20 millones de dólares pese a que la comedia no cubrió sus costos. Empresas como Paramount y Universal han eliminado esas prácticas. Por eso, Harrison Ford, en el rodaje de “Morning glory”, y Russell Crowe, en el nuevo filme sobre Robin Hood, por ejemplo, tienen que conformarse con un acuerdo de “Back End”, es decir que se les da dinero sólo cuando la película empieza a tener ganancias y el estudio ha recuperado la inversión realizada. (DPA)







