Charlie Spencer Chaplin dijo haber nacido el 16 de abril de 1889 en East Street, en el barrio de Walworth (Londres), aunque no hay registros oficiales sobre su llegada al mundo.
Tampoco los hay sobre su pertenencia al credo judío, cosa que en algún momento reconoció y luego negó, advirtiendo que le hubiera gustado serlo. Lo mismo ocurre con su filiación al partido comunista norteamericano. Aunque fue perseguido y juzgado por su supuesta pertenencia al demonizado partido durante la Guerra Fría, nunca lo reconoció ni pudo probarse.
Sí tuvo afinidad con miembros de esa estructura, una orientación claramente de izquerda y una gran amistad con artistas que también fueron parte. Eso le costó un prolongado exilio que culminó con su muerte, en Suiza.
Palabras mudas
“A fin de cuentas, todo es un chiste”.
“El día en el que el hombre se dé cuenta de sus profundas equivocaciones, se habrá acabado el progreso de la ciencia”.
“El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto”.
“Existe algo tan inevitable como la muerte: la vida”.
“No esperes a que te toque el turno de hablar: escucha de veras y serás diferente”.
“Sin haber conocido la miseria es imposible valorar el lujo”.
“Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da tiempo para más”.
“Por simple sentido común no creo en Dios, en ninguno”.








