BUENOS AIRES- El custodio de una discoteca del partido bonaerense de Lanús fue condenado ayer a 11 años de cárcel por haber asesinado a golpes al joven Martín Castellucci, tras una discusión en la puerta de la discoteca en diciembre del año 2006.
El fallo fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal 5 de Lomas de Zamora, que encontró al "patovica" y ex boxeador José Segundo Lienqueo Catalán (30) culpable del delito de "homicidio simple". Oscar Castellucci, padre del joven asesinado, se mostró conforme con el fallo y anticipó que ahora tratará de llevar a juicio al dueño del local bailable y a dos policías imputados en otra causa similar, que estuvieron en el lugar donde ocurrió el crimen, mientras que el ministro de Justicia bonaerense, Ricardo Casal, consideró que el tribunal dictó una condena ejemplar.
La pena dictada por los magistrados Guillermo Federico Puime, Pedro Dardo Pianta y María del Carmen Mora fue superior a la solicitada por el fiscal del juicio Jorge Bettini Sansón, quien había solicitado 10 años de cárcel, aunque considerablemente menor a los 18 pretendidos por la querella.
Por su parte, la defensa del imputado pidió en su alegato que la causa se calificara como "homicidio preterintencional" (sin intención de matar), cuya pena es menor a tres años y, por lo tanto excarcelable, pero su argumento no fue tomado en cuenta.
El 3 de diciembre de 2006, Castellucci, un estudiante de veterinaria de la Universidad de Buenos Aires (UBA), de 20 años, fue a bailar con amigos a la discoteca "La Casona", ubicada a una cuadra de la estación ferroviaria de Lanús.
Uno de los custodios del local no dejó entrar a un amigo de la víctima en un acto discriminatorio y cuando éste fue a pedirle explicaciones, según las declaraciones de varios testigos, sin mediar palabra alguna el "patovica" lo golpeó dejándolo inconsciente. Martín fue llevado por sus amigos hasta el hospital "Evita" de Lanús y luego derivado a una clínica porteña, donde murió tres días después como consecuencia de las lesiones: fractura de cráneo, contusiones y hemorragias cerebro-meníngeas traumáticas.
El padre del joven dijo a la prensa que "parte del negocio de ese boliche se sostenía en el esquema de discriminación. Había una cola para los morochos, los petisos, los gordos, que pagaban más, y otra para los blancos y rubios".
También afirmó que ahora espera que el Estado reglamente la ley que regula las actividades de los "patovicas" para que "se cuiden más" a la hora de actuar, y para que los propietarios de los locales que los contratan "controlen a su personal” "La condena me pareció importante, especialmente la valoración que hizo el Tribunal sobre el tema de la discriminación, pero ahora seguiremos la pelea judicial para lograr también el castigo del dueño del local y de los policías,” precisó.
Fallo histórico
Casal, en tanto, destacó que el Tribunal haya hecho una clara diferencia entre homicidio preterintencional y homicidio simple. Asimismo, recordó la existencia de una ley que regula el tema de los custodios en los boliches, que prevé "un registro y habilitación de control para que, por ejemplo, no se contrate a un profesional del boxeo para cuidar a los jóvenes".
Una semana después del crimen de Castellucci, varios amigos de la víctima y un grupo de personas realizaron una protesta frente a "La Casona", un emblemático boliche de Lanús, e intentaron incendiarlo, pero fueron reprimidos por la Policía. En tanto, poco después del hecho, la Municipalidad de Lanús, dispuso la clausura del local, que nunca más volvió a abrir sus puertas. (DyN)








