
ROSARIO.- Unas 200.000 personas participaron anoche del Vía Crucis organizado por el padre Ignacio Peries, el sacerdote oriundo de Sri Lanka a quien se le atribuyen poderes sanadores y convoca multitudes en la parroquia Natividad del Señor.
La marcha fue de seis kilómetros a lo largo de los cuales se recrearon las 14 estaciones de la vía dolorosa de Jesús. Procedentes de distintas provincias y del Uruguay, Chile, Brasil y México, los devotos se congregaron frente al templo parroquial, ubicado en el noroeste de la ciudad, desde donde partieron precedidos por el carismático religioso de 55 años.
Momentos antes del inicio se repartieron miles de cruces de madera y rosarios especialmente confeccionados. Los promesantes recorrieron las estaciones de la vía dolorosa, acompañados por tres grandes cruces de madera, que fueron establecidas en distintos lugares del barrio, entre rezos y meditaciones del padre Peries.
Luego de caminar unos seis kilómetros, llegaron a la intersección de Palestina y Camino de los Granaderos, frente a una gigantesca cruz, desde donde el padre Peries pronunció una breve homilía e impartió la bendición a la multitud acompañado por el arzobispo de Rosario, monseñor José Luis Mollaghan.
El carisma del padre Peries hizo que este Vía Crucis creciera hasta dimensiones impensadas por el propio arzobispado de Rosario, que no siempre acompañó esta manifestación de fe popular.
La parroquia Natividad del Señor es receptora de una de las manifestaciones de fe católica más trascendentes de la Argentina. Cada fin de semana o en celebraciones religiosas especiales, decenas de miles de personas buscando las bendiciones y las imposiciones de manos del padre Peries. Sin embargo, el propio sacerdote dice no ser un sanador, sino simplemente un hombre que transmite la voz y el designio de divino. "Dios está detrás de mí, usándome como su instrumento", afirmó. (DyN)







