El arte de tapa pasa a la historia

"La era dorada del álbum llegó a su fin", aseguran los expertos quienes advierten que la circulación de la música se ha modificado profundamente. "Las batallas artísticas se dirimirán en las pantallas", le dijo a LA GACETA el creador de la estética ricotera, el artista Ricardo Coen, Rocambole.

31 Marzo 2009

“El futuro del arte de tapa se librará en la pantalla¨; ese será el campo donde se librarán las batallas artísticas”. La contundente frase de Ricardo Coen esclarece, si se quiere, el proceso de desaparición del arte gráfico de la envoltura. “Todo está dicho por internet, y lo que uno sospecha es que los envoltorios de la música serán cada vez menos. Si un disco tiene arte, será en videos, pero no como antes, porque los objetos están desapareciendo, todo se está volviendo virtual, hasta la vida misma”, reflexionó ante una consulta de LA GACETA.
Ricardo Coen no es otro que Rocambole, cuyas portadas para los discos de Los Redonditos de Ricota pasaron a la historia del rock nacional y supieron crear la estética ricotera.
Esta semana se cumplieron 70 años desde que apareció la primera carátula de un disco. Pero, ahora que estos están siendo abandonados debido a las descargas de música por internet, ¿hay futuro para el arte de los álbumes? Para generaciones de fanáticos de la música, la tapa de un disco era un espacio especial.; todos tenemos nuestras favoritas: imágenes que mirábamos fijamente y estudiábamos en nuestras habitaciones de adolescentes en cualquier lugar del mundo.
“En este proceso, donde las costas tangibles ya son del pasado, de los sentidos el que más perdió fue el tacto. Viví toda esta transición: pase de llevar el original bien pintado, prolijo y acabado a la imprenta donde se hacía una reproducción. Luego me pedían un diskette, y hoy envío el arte gráfico por correo electrónico directamente”, recuerda Rocambole.
Desde el banano de Andy Warhol en la portada del primer disco de Velvet Underground hasta el bebé sumergido en el agua y tratando de atrapar un dólar de la cubierta de “Nevermind” , de Nirvana, eran imágenes provocativas que intrigaban. Ofrecían un tentador aunque fugaz vistazo de mundos que parecían ser glamorosos, excitantes y extraños.
Pero ese alguna vez vasto lienzo está encogiéndose: mientras que en las brillantes carátulas de los LP estas imágenes tenían el lujo de 30,5 centímetros de espacio, con la llegada del CD quedaron limitadas a 12,7 cm. Ahora que se está pasando a descargas digitales, el espacio reservado se redujo aún más. En muchos reproductores de MP3, el sobre que los cubre es del tamaño de una estampilla... ¿cómo va a sobrevivir entonces este arte?

Historia
Fue en 1939 que el joven diseñador Alexander Steinweiss convenció a Columbia Records de que si usaba arte original podía atraer más clientes. Previamente, los discos venían en sosas cubiertas de cartón y lo único que las distinguía era el nombre del artista y del álbum.
El cambio fue un gran éxito. Los dueños de las casas disqueras notaron que el aumento en ventas compensaba con creces el costo de impresión.
En los ’60 los Beatles llevaron al arte del álbum a un nuevo nivel: el Sargento Pepper , con su colorido reparto de personajes, venía con una cubierta que se abría y mostraba un interior psicodélico y hasta un bigote de cartón que se podía recortar. En los años que siguieron, no se ahorraba en nada para crear los diseños más extravagantes y experimentales.
Luego fue el turno de Storm Thorgerson: su arte es tan famoso como la música que acompaña. Amigo de infancia de los fundadores de Pink Floyd, pasó a convertirse en su jefe de diseño, creando una serie de atractivas ilustraciones. Había una vaca profundamente triste en la portada de “Atom Heart Mother“, un hombre de negocios ardiendo en la de “Wish You Were Here” , un enorme cerdo volando sobre la planta de energía de Battersea en la cubierta de “Animals “ y -la más famosa-, un prisma irradiando un espectro de color en “El lado oscuro de la luna”.
"La era dorada del álbum llegó a su fin", dice Simon Warner, profesor de música popular de la Universidad de Leeds, Inglaterra. “Ha habido un renacer de los discos de vinilo en los últimos años impulsado por la nostalgia. Pero, en términos generales, la era del vinilo -y la de la cobertura de los discos- ya pasó", asegura. “Vivimos ahora en una era en la que uno puede descargar videos a su computadora o iPod”, concluyó.

Publicidad
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios