LOS ANGELES.- Por casi medio siglo Les Folies Bergère fue un picante y glamoroso símbolo de Las Vegas, la llamada “Ciudad del Pecado". Pero cuando faltaba poco para que se celebrara el 50º aniversario de la apertura del extravagante espectáculo de bailes, plumas y lentejuelas, cayó el telón por última vez, y, para muchos, una era se terminó.
El show es la última víctima de la crisis económica que ha visto en los últimos meses cómo declina el número de visitantes en esa ciudad de Estados Unidos.
Importando de París, Les Folies Bergère se inauguró en el Hotel Tropicana la Nochebuena de 1959, y en su época dorada acogió a más de 50.000 espectadores mensualmente.
Las coristas fueron sinónimo de los famosos excesos de Las Vegas y con frecuencia el alcalde aparecía con una en cada brazo.
Sin embargo, la venta de entradas se desplomó en la medida en que los turistas dejaban de ir a una ciudad cuya reputación por el apego a los placeres parece fuera de lugar en tiempo de estrecheces.
Los dueños del Hotel Tropicana, casa del show de las Folies Bergère, tocaron fondo financiero el año pasado, y este sábado, en consecuencia, las bailarinas se colocaron las plumas y sus trajes exiguos y fastuosos por última vez, en lo que se considera un duro golpe a la que muchos llaman la capital mundial del entretenimiento.
El anuncio de que caía el telón llevó a esa ciudad del estado de Nevada a muchos que quería presenciar el final de una era. Kelly Kaplan y Teresa de Silva llegaron a Las Vegas desde Nueva York. Kaplan dijo: "Todo me sorprendió. Todo es enorme, colorido, glamoroso y sexy".
Para De Silva, el show "tiene el sabor del glamour de antaño. Ya no hay nada como esto: el vestuario, las bailarinas, la escenografía, el brillo".
Louise y Eric Goldstein celebraron sus 40 años de matrimonio con una visita al Tropicana.
De acuerdo con él, "Las Vegas tradicional está desapareciendo lentamente. Pero al menos vivirá en la memoria de nosotros, los que tenemos edad suficiente para recordar las glorias pasadas".
Diamantes y estrellas
Entre esos que rememoran los tiempos idos figura Virginia James, quien actuó en el primer show de Les Folies Bergère en la ciudad.
La ex bailarina, de 77 años de edad, recuerda los apresurados cambios de vestuario, la audiencia arropada en visón y cubierta de diamantes y la emoción que sentía al codearse con luminarias como Dean Martin, Frank Sinatra, Elvis Presley, Nat King Cole y Elizabeth Taylor. “Fue una época maravillosa en la que pude conocer a los famosos de todo el mundo", dijo. James agregó que, sin embargo, "no tiene sentido entristecerse. El espectáculo duró mucho más que cualquier otro show”, acotó. (Especial)








