El Gobierno nacional dice que se hace mucho contra la ola delictiva
El ministro Fernández no quiso referirse a la polémica desatada acerca de la pena de muerte. Stornelli advirtió que en Buenos Aires la Policía va por el camino correcto. El jefe de la fuerza de Tucumán dijo que en la provincia los problemas son menores que en otros lados.
El multitudinario acto del miércoles en Plaza de Mayo, durante el cual miles de manifestantes reclamaron al Estado un cambio en las políticas de seguridad, tuvo ayer repercusiones a lo largo del país. Sin embargo, el Gobierno nacional no emitió ningún mensaje ni comunicado respecto a esta problemática.
El ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández afirmó en Buenos Aires que todos son dueños de protestar, pero que a su entender el Gobierno está haciendo mucho para combatir la inseguridad. "Ni voy a discutir lo de la pena de muerte", dijo. El ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, en tanto, afirmó que la Policía va por el camino correcto. "Esta gestión hizo más que lo que se hizo en el pasado. En ese sentido, se está tratando de tener un servicio policial cada vez mejor", señaló el titular de la cartera más criticada en Buenos Aires.
"La fuerza está hoy en el camino correcto -añadió-, pero eso no significa haber llegado a alguna parte sino que hay que seguir trabajando porque, tratándose de seguridad, nunca hay metas".
La protesta del miércoles fue llevada a cabo por ciudadanos, representantes de ONG y partidos políticos, y familiares de víctimas del delito. La coordinación del acto estuvo a cargo del rabino Sergio Bergman, del sacerdote islámico Emir Jandic y del católico Guillermo Marcó. Este último remarcó ayer que está en contra de la pena de muerte, medida solicitada por Susana Giménez y por otras personalidades para combatir la inseguridad. "Matar no resuelve nada. Nunca defenderé tal postura, porque es contraria a los valores cristianos. La violencia sólo conduce a más violencia", afirmó Marcó en un comunicado de prensa.
Los reclamos por más seguridad se concretaron en varias ciudades del país, como Santa Fe, Rosario, Córdoba, La Plata, Mar del Plata y Mendoza. En Tucumán, sin embargo, no se realizaron manifestaciones de estas características. Al respecto el jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez opinó: "el problema de inseguridad está en todo el país, pero se debe reconocer que los problemas que tenemos en Tucumán son mucho menos graves que los de Córdoba, Buenos Aries o Rosario, por ejemplo". Sánchez fundamentó sus dichos en las características de los delitos que suelen cometerse en la provincia. "Acá al primer lugar lo ocupa el raterismo; en otras provincias tienen robos agravados, secuestros express y homicidios", aseveró. "Eso no significa que acá estamos bien -agregó-, sino que estamos mejor que en otras partes".
Por su parte, Alberto Lebbos, padre de Paulina -la joven cuyo crimen, perpetrado en 2006, continúa impune-, aseguró que la inseguridad es una problemática grave en Tucumán. "El hecho de que no se hayan hecho marchas el miércoles significa que aún hay gente que prefiere el ?no te metás?. Pero hay mucha impunidad, con violadores y asesinos sueltos", dijo el líder de la Comisión de Familiares de Víctimas de la Impunidad, quien estuvo el miércoles en Plaza de Mayo.
Ayer, una encendida polémica giró en torno a la cantidad de manifestantes que concurrieron al multitudinario acto en Buenos Aires. La Policía Bonaerense afirmó que hubo entre 9.000 y 10.000 personas; por su parte, la organizadora de la concentración, Constanza Guglielmi -hermana de una joven asesinada en 2006- afirmó que hubo casi 50.000 manifestantes en la histórica plaza.








