Coparon la Plaza de Mayo para pedir seguridad

Una multitud se reunió ayer para reclamarle al Gobierno políticas efectivas que detengan la ola de delincuencia que azota a la Argentina.

A VIVA VOZ. Miles de personas de diferentes clases sociales se reunieron ayer en la plaza, con banderas y carteles, para hacer escuchar su reclamo. DYN
A VIVA VOZ. Miles de personas de diferentes clases sociales se reunieron ayer en la plaza, con banderas y carteles, para hacer escuchar su reclamo. DYN
19 Marzo 2009

BUENOS AIRES.- El reclamo por seguridad y justicia se hizo carne ayer en Plaza de Mayo, donde una multitud se congregó en un acto interreligioso que incluyó fuertes críticas al Gobierno y a su política para combatir el delito.
El acto comenzó poco después de las 18 y se realizó de espaldas a la Casa de Gobierno. Bajo la consigna “Digamos basta: por más y mejor seguridad, antes de que nos maten salgamos a la calle”, la manifestación contó con la presencia de familiares de víctimas de la delincuencia y de representantes de más de 100 Organizaciones No Gubernamentales (ONG). Banderas argentinas con las palabras “justicia y seguridad” y con carteles que pedían celeridad a los jueces y mostraban las caras de las víctimas, se desplegaron en gran parte de la mítica Plaza de Mayo. Incluso Tucumán figuraba en la marcha. En una de las pancartas se leía: “Alperovich: basta de impunidad”.
La ceremonia fue encabezada por tres oradores de distintos cultos: el rabino Sergio Bergman, el sacerdote Guillermo Marcó y Emir Jandic, del islamismo. “La inseguridad no es una sensación, es un flagelo de nuestra sociedad”, expresó Bergman, poco después de pedir un minuto de silencio en honor a las víctimas. “Reclamar seguridad no es ser de derecha o pedir mano dura. La seguridad es un derecho consagrado en la Constitución nacional. Los derechos humanos no son de derecha ni de ixquierda”, agregó.
Por su parte, Marcó indicó: “en la actualidad los delincuentes han instaurado la pena de muerte, cuando matan por $ 20. Pero no nos sirve dejarnos invadir por el odio. Hay que convertir ese sentimiento en participación cívica para cambiar las cosas desde la ley y no desde la violencia”. Al acto acudió una importante cantidad de gente, pero menor de la esperada. Fue organizado entre otros por la ONG “Mejor Seguridad”, encabezada por Constanza Guglielmi, cuya hermana fue asesinada en 2006. Además, también participó activamente la familia de Hernán Landolina, el profesor asesinado la noche del 3 de marzo en La Matanza.
Entre los manifestantes estaba Alberto Lebbos, padre de Paulina, la estudiante de 26 años asesinada en 2006. Aún no hay sospechosos por el crimen. “Fue algo muy emotivo encontrarse con tanta gente que sufre el problema de la impunidad y de la inseguridad. Hubo sentimientos encontrados. Por un lado, la felicidad de saber que mucha gente en el país lucha por lo mismo. Pero por otro, es increíble que haya que viajar a Buenos Aires para pedir mayor seguridad”, dijo Lebbos. El ex funcionario de la gestión de José Alperovich aseguró que no está de acuerdo con la pena de muerte. “No vinimos a buscar venganza, queremos justicia”, dijo.
“Está bien que la gente se exprese frente a una preocupación vinculada a la presencia de un problema concreto no sólo en Argentina sino en todo el mundo”, dijo el jefe de Gabinete, Sergio Massa, al ser consultado por el concurrido acto. Una reacción similar tuvo el ministro de Justicia, Aníbal Fernández.
La polémica por la inseguridad se encendió tras las declaraciones realizadas por la diva Susana Giménez, el empresario Marcelo Tinelli y el astro del fútbol Diego Maradona, entre otras figuras, quienes se mostraron a favor de la “mano dura”. Ayer, el pedido de los manifestantes apuntó a otras bases. (NA-Especial)

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