El grupo Farsartes surgió en 1992 en las aulas de la carrera de Teatro de la Facultad de Artes de la UNT. “Como proyecto final teníamos que hacer un trabajo colectivo y tomamos como tema la conquista de América; a partir de ahí surgió ‘¿La conquista que se enquista... Farsa?’ que fue el comienzo del grupo”, contó Fernando Godoy, integrante de esta agrupación que busca inculcar la pasión por el teatro en los barrios marginados.
El grupo participó en el tercer encuentro nacional de teatro popular en Santo Tomé, Santa Fe, y se encuentra integrado además por Osmar Rearte y Carolina Moreno.
El proyecto adopta la forma de teatro popular como medio de expresión y viene recorriendo en forma ininterrumpida distintos barrios de la capital y de Tafí Viejo. También visitó varias provincias, e incluso países limítrofes como Chile. “La decisión pasa por trabajar con y para la gente. En principio fue para llevar el teatro a donde no llegaba, después uno se queda y descubre que hay muchas historias para contar”, dijo Godoy. Respecto a la convivencia, todo sigue en marcha. “No me planteo de dónde son; quieren trabajar. Mi objetivo es poder construir una sociedad más justa y equitativa, es una utopía pero la vamos a realizar”, explicó Rearte. “El teatro popular es una especie de construcción social, cultural y política inmersa en el seno de la comunidad, donde el teatro es la herramienta de esa construcción”, añadió.
Godoy asegura que este tipo de iniciativas son necesarias para rescatar los vestigios de una sociedad que desaparece con el tiempo y la injusticia. “Me parece estupendo que otros grupos salgan y conozcan; hay mucho por hacer, y en eso resalto a Sergio Osorio de Mate Cocido”, recalcó.
Con la premisa de que el arte alimenta el alma y la gente necesita alimento para el cuerpo, Farsartes no descansa. “El teatro popular es el teatro de la gente, para la gente, por la gente y con la gente del pueblo. Es el teatro que los identifica”, concluyó Godoy.








