“Nadie vio nada ni sabe nada. Parece que el tipo aprovechó eso para secuestrar a mi hija”, señaló la madre de E., la nena de ocho años capturada el viernes en Villa Luján presuntamente por el violador serial. Testimonios de vecinos a la plazoleta de pasaje Padre Roque Correa y avenida Mate de Luna confirmaron a LA GACETA que nada sabían del ataque.
“La verdad que no se nada. Tengo un quiosco en la esquina, en San Martín y Juan Luis Nougués, y me entero de todas las cosas que pasan en el barrio. De lo que le sucedió a esa nena no escuché ni comentarios”, contó afligido Carlos. “Me había enterado de que el violador serial había atacado en Yerba Buena, pero nunca pensé que ese tipo pudiese andar por acá”, dijo preocupado el quiosquero.
El depravado que secuestró a E. la abandonó en Marti Coll. Vecinos de este barrio lo ignoraban. “No sabía nada. Tampoco vi movimiento policial. A mí que tengo hijos chicos me preocupa el tema de la seguridad. La Policía no nos advirtió nada de esto. Nunca me dieron panfletos ni nada”, dijo Mariana Giménez, que vive en la esquina de las calles Zavalía y Camino de Sirga, a metros de donde la menor fue hallada.“Eso sí -aclaró-, cada vez que llamamos a la Policía viene en el acto”. Rosa, que vive sobre la calle Zavalía, tampoco estaba enterada de lo sucedido, y dijo que sabía de la existencia del violador serial sólo por las notas publicadas en LA GACETA. “Con los vecinos comentamos el tema porque todos tenemos hijos chicos. A veces no sabemos cómo hacer para intentar resguardarlos. Por eso sería importante que los policías también vengan por esta zona a explicarnos qué hacer si aparece este tipo”, explicó.
Hace un mes, una joven de 17 años casi es secuestrada en esa zona. “Estaba por cruzar la calle Federico Rossi. Intentaba conseguir un taxi y un hombre en una moto me golpeó la cabeza y caí al piso. Después se acercó un auto negro, y los que iban adentro intentaban hacer que me acercara diciéndome que me iban a ayudar. Pero no los escuché y se fueron”, contó M.J.
“Nunca nos dijeron que el violador anduvo por Yerba Buena. Necesitamos saber esas cosas para concientizar a nuestros hijos del peligro que pueden correr”, dijo preocupada Graciela Gutiérrez.








