LA PAZ.- El cambio constitucional en Bolivia se hizo efectivo ayer en el ámbito religioso, cuando una ceremonia ecuménica sustituyó al tradicional Tedéum en las celebraciones oficiales del aniversario de la combativa ciudad aymara de El Alto, contigua a La Paz. La Constitución plurinacional y socialista promulgada el 7 de febrero por el presidente indígena, Evo Morales, puso fin a casi dos siglos de relación oficial entre la Iglesia y el Estado, e instauró un Estado laico, con libertad de cultos. La población boliviana se declara mayoritariamente católica, y El Alto, con más de 900.000 habitantes, es la segunda ciudad más poblada del país.
Un ancestral ritual andino precedió ayer la primera ceremonia ecuménica en Bolivia. “Todas las iglesias tienen los mismos derechos y la misma participación”, dijo Morales en una breve intervención de cierre del encuentro de oración en una avenida alteña, al que asistieron pastores de diversas iglesias cristianas y hasta ancianos indígenas que hicieron una ofrenda de fuego y alcohol.
Lectura del Evangelio
El obispo de El Alto, Jesús Juárez, también estuvo presente, pese a que había fracasado en su intento para que se mantuviera el Tedéum en el programa oficial de celebraciones del vigésimo cuarto aniversario de la ciudad. Juárez leyó la primera carta de San Pablo a Timoteo, y convocó a la reconciliación y a la unidad. Morales, acompañado por su vicepresidente, Alvaro García Linera, siguió de pie la inusual ceremonia donde hubo prédicas y cantos también en aymara, idioma que habla la mitad de la población de El Alto. El mandatario, pese a declararse indígena ancestral, no habla con fluidez aymara ni quechua, idiomas de la mayoría de la población del occidente de Bolivia.

Ausencia en Oruro
El 10 de febrero, tres días después del cambio constitucional, el programa oficial de la fiesta cívica de la ciudad minera de Oruro incluyó todavía el Tedéum, pero ni Morales -católico confeso-, ni García Linera -educado en un colegio católico- asistieron al servicio religioso.
Hasta el año pasado, en Bolivia tuvieron vigencia los feriados católicos como Semana Santa, Corpus Christi, Día de Todos los Santos y Navidad. El gobierno aún no hizo saber si se mantendrán o si serán suprimidos del calendario laboral.
La nueva Constitución da más fuerza a los indígenas, con acceso garantizado a los poderes ejecutivo y judicial; consolida el control estatal sobre la economía y abre paso a autonomías de diverso grado en las regiones. (Reuters-DPA)







