04 Marzo 2009 Seguir en 
"Querida hermana, hoy hace un mes que te fuiste, y aún no lo puedo creer ni mucho menos entender. A cada instante intento llamarte, hablar con vos, mandarte un mensaje para salir a caminar o tomar mates. Sé que tenías muchas ganas de vivir. Lo sé porque me contabas tus sueños y tus proyectos. Pero esa mañana, el menor no sólo terminó con tu sueños, sino con parte de los míos y los de mi familia".
La carta que leyó ayer Marcela Reales, hermana de la médica fallecida durante un choque en Yerba Buena, conmovió a las casi 150 personas que la estaban escuchando. Familiares de María Cecilia Reales decidieron que la de ayer sería la última "marcha blanca", salvo que se detecten falencias en la investigación. "Se les hace muy difícil revivir la historia; les causa tanto dolor que hasta ya les cuesta caminar por justicia", indicó Norma Díaz, ex jefa de la pediatra fallecida el 3 de febrero.
Decenas de personas se volvieron a juntar ayer en las puertas del Hospital de Niños para recordar a la médica y pedir el pronto esclarecimiento del caso. Colegas, familiares y amigos de la víctima caminaron alrededor del hospital. "Conversamos con la familia Reales, y llegamos a la conclusión de que no marcharemos más los martes, porque a ellos se les hace muy difícil. Sin embargo, la comunidad hospitalaria realizara reuniones para analizar el proceso de la causa; en caso de que se adviertan falencias, o de que el chico imputado deje de cumplir las medidas tutelares que el juez de Menores (Raúl Ruiz) le otorgó volveremos a marchar por justicia", explicó Díaz.
Reales falleció en la esquina de Moreno y avenida Aconquija, al ser embestida en su auto por otro que era conducido por un menor de 17 años. Al joven se le imputó homicidio culposo.
Recuerdo
Los pacientes de la médica no pueden olvidarla y, según sus compañeras, se hace muy difícil explicarles a los niños que la pediatra ya no está. "Cada día es mas complicado; los padres de los pacientes de Cecilia no quieren que otro médico los atienda. Muchos asistieron al velorio y otros a las primeras marchas", contó Maruja Grasu, compañera durante nueve años en la sala de Neumonología del centro asistencial.
"A veces uno se pregunta por qué estas cosas les ocurren a personas tan buenas y que tanto se necesitan. Ella se dedicaba a salvar vidas. Desde que la conozco, siempre estuvo dispuesta a hacer lo que fuera por sus pacientes. Era sorprendente ver cómo se dedicaba a su trabajo. Se la extraña mucho", contó Beatriz, compañera de guardia de Reales.
"Todavía pienso que esto no fue real. A veces creo que ella va a estar viva, pero sé que no es así", finalizó Liliana, otra dolida colega.
La carta que leyó ayer Marcela Reales, hermana de la médica fallecida durante un choque en Yerba Buena, conmovió a las casi 150 personas que la estaban escuchando. Familiares de María Cecilia Reales decidieron que la de ayer sería la última "marcha blanca", salvo que se detecten falencias en la investigación. "Se les hace muy difícil revivir la historia; les causa tanto dolor que hasta ya les cuesta caminar por justicia", indicó Norma Díaz, ex jefa de la pediatra fallecida el 3 de febrero.
Decenas de personas se volvieron a juntar ayer en las puertas del Hospital de Niños para recordar a la médica y pedir el pronto esclarecimiento del caso. Colegas, familiares y amigos de la víctima caminaron alrededor del hospital. "Conversamos con la familia Reales, y llegamos a la conclusión de que no marcharemos más los martes, porque a ellos se les hace muy difícil. Sin embargo, la comunidad hospitalaria realizara reuniones para analizar el proceso de la causa; en caso de que se adviertan falencias, o de que el chico imputado deje de cumplir las medidas tutelares que el juez de Menores (Raúl Ruiz) le otorgó volveremos a marchar por justicia", explicó Díaz.
Reales falleció en la esquina de Moreno y avenida Aconquija, al ser embestida en su auto por otro que era conducido por un menor de 17 años. Al joven se le imputó homicidio culposo.
Recuerdo
Los pacientes de la médica no pueden olvidarla y, según sus compañeras, se hace muy difícil explicarles a los niños que la pediatra ya no está. "Cada día es mas complicado; los padres de los pacientes de Cecilia no quieren que otro médico los atienda. Muchos asistieron al velorio y otros a las primeras marchas", contó Maruja Grasu, compañera durante nueve años en la sala de Neumonología del centro asistencial.
"A veces uno se pregunta por qué estas cosas les ocurren a personas tan buenas y que tanto se necesitan. Ella se dedicaba a salvar vidas. Desde que la conozco, siempre estuvo dispuesta a hacer lo que fuera por sus pacientes. Era sorprendente ver cómo se dedicaba a su trabajo. Se la extraña mucho", contó Beatriz, compañera de guardia de Reales.
"Todavía pienso que esto no fue real. A veces creo que ella va a estar viva, pero sé que no es así", finalizó Liliana, otra dolida colega.
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