Sólo una voz, embargada por la pena, se hizo escuchar entre las decenas de personas conmovidas. "A veces me gustaría llamarte e invitarte a tomar mates, pero ya no estás...", leyó, en voz alta, la hermana de María Cecilia Reales, la pediatra que falleció en Yerba Buena cuando el auto en el que se transportaba fue embestido por otro que conducía un menor de 17 años.
A las 11, alrededor de 200 parientes, amigos y colegas de la médica se reunieron frente al Hospital de Niños, donde la víctima trabajaba. Después de dar una vuelta alrededor del nosocomio, el grupo se detuvo a escuchar la carta que Marcela Reales dedicó a su hermana, a un mes del accidente que le costó la vida.
"Quedate tranquila porque estamos cuidando a tu hijo, que va a crecer fuerte a la par de nosotros. Siempre le recordaremos cómo era su mamá", escucharon los asistentes. La familia anunció también que suspenderá las movilizaciones que realiza cada martes desde que murió la doctora porque, explicó, el recuerdo del accidente se les hace muy doloroso.
El grupo advirtió que sólo retomará las marchas si el joven que conducía el vehículo que embistió al de Reales no cumple con las medidas tutelares que dispuso el juez de Menores, Raúl Ruiz. Entre las órdenes se encuentran su inhabilitación para conducir y para concurrir eventos sociales hasta los 21 años.
El 3 de febrero, la médica sufrió un terrible choque en la esquina de calles Moreno y avenida Aconquija. Se dirigía rumbo a su lugar de trabajo cuando fue embestida por un Ford Fiesta. El impacto fue tan violento que la mujer murió casi en el acto. El conductor del vehículo está imputado de homicidio culposo y alojado en su casa, en un country de Yerba Buena.
Cambios
Luego del accidente en el que murió Reales, la Municipalidad de Yerba Buena introdujo algunas modificaciones en la esquina donde se produjo el choque. Dos carteles señalizadores indican de la prohibición de estacionar en esa cuadra y recuerdan que la velocidad máxima permitida es de 40 kilómetros por hora. LA GACETA ©








