Condenan a cuatro de los cinco imputados en el juicio por la venta de éxtasis

La Justicia decidió que Wartski, a quien le descubrieron 158 dosis, cumpla cinco años y ocho meses de prisión. Diéguez (h) fue el único absuelto.

TENSION. El fiscal considera a Epelbaum (foto) y a Diéguez (h) los líderes de la organización. ARCHIVO LA GACETA
TENSION. El fiscal considera a Epelbaum (foto) y a Diéguez (h) los líderes de la organización. ARCHIVO LA GACETA
03 Marzo 2009

Cuatro de los cinco imputados en el juicio por la venta de éxtasis en dos boliches tucumanos ("Nocturno" y "Tjanaima") fueron condenados a prisión esta tarde, por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal. El único absuelto fuera Ramón Diéguez (h).

Los jueces resolvieron que Ariel Aquines Wartski, el DJ a quien le descubieron 158 dósis, cumpla una condena de cinco años y ocho meses por comercio de estupefacientes.

En tanto, Pablo Silva, fue condenado a cuatro años, aunque se vio beneficiado por la Ley del Arrepentido y deberá hacer un tratamiento en una clínica. Otro que se vio favorecido por la norma fue Gonzalo Farías, aunque deberá permanecer en la cárcel durante dos años y seis meses por el mismo motivo que Wartski. Por su parte, Gerardo Epelbaum, fue sentenciado a dos años y seis meses de prisión por ser considerado partícipe secundario de comercio de estupefacientes.

Expresiones
Esta mañana, los acusados hicieron sus últimas declaraciones frente el Tribunal Oral en lo Criminal Federal. "Hay un antes y un después en mi vida a raíz de esto. No podría agradecerlo, pero por primera vez me hizo pensar. Las drogas no hacen bien y esto que pasó me da fuerzas para pelearla. Soy inocente", había señalado Farías.

"No vine acá a mentir. Las pastillas eran para consumir con uno o dos amigos. Jamás vendí y tampoco quiero volver a consumir", fueron las palabras finales de Aquines Wartski antes de conocer la sentencia.

La causa comenzó en 2003 cuando la Policía Federal recibió una denuncia anónima que alertaba sobre la comercialización de éxtasis en esos locales bailables. Agentes de encubierto acudieron al lugar, a fin de lograr evidencias. Sobre la base de los datos obtenidos, el 23 de marzo de 2004, el juez Jorge Parache consideró que la investigación ameritaba autorizar las escuchas en los teléfonos de los sospechosos.

A mediados de ese año, las pesquisas captaron un diálogo en el que Wartski acordaba comprarle a Silva (quien vive en Quilmes, Buenos Aires) una determinada cantidad de pastillas. Así, interceptaron en octubre de 2004 al DJ riojano cerca de la terminal de ómnibus con 158 dosis de la droga sintética.

El fiscal Alfredo Terraf consideraba que él se encargaba de conseguir las pastillas, Farías de venderlas, Silva de enviarlas y Diéguez (h) y Epelbaum de disponer del lugar ("Nocturno") para el consumo.

Para eso, según el funcionario, se había montado una organización que iba desde la promoción mediante tarjetas con mensajes subliminales hasta la instalación de aspersores de agua en el techo del boliche.

Teniendo en cuenta esto, Terraf había solicitado 12 años de prisión para Epelbaum y Diéguez (h), por considerarlos líderes de la organización y para el resto una pena de ocho años. LA GACETA ©

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