Los dos empleados públicos que fueron arrestados el sábado a la tarde en Trancas, sospechados de haber pedido coimas a un matrimonio dueño de una finca, aseguraron que son inocentes, aunque prefirieron esperar para darle su versión a la fiscala Adriana Giannoni. "Si bien negaron el hecho, se abstuvieron de declarar", indicó Gustavo Estofán, abogado de los imputados, Ramón Medina y Jorge Jerez.
Todo comenzó el jueves, en una finca de la localidad de Benjamín Paz, propiedad de Ramón Vallejo y Antonia Salomé Cuevas. Allí llegaron Medina, inspector de la Secretaría de Trabajo, y Jerez, miembro de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre).
Los empleados públicos realizaron una inspección en la finca, que está arrendada a un ciudadano boliviano y donde se cultivan tomates. Luego de la revisión, Medina y Jerez le dijeron al matrimonio que habían encontrado trabajadores en "negro". Los dueños de la tierra adujeron que eso no era cierto, y que el arrendatario tenía todos los papeles en regla. Ante esto, los empleados públicos comenzaron a labrar un acta.
Según la versión del matrimonio, fue en ese momento cuando Medina y Jerez propusieron destruir los papeles a cambio de $ 2.000. La pareja -siempre según su denuncia- aceptó, pero pidió tiempo hasta el sábado para reunir el dinero.
Investigación
Cuando los empleados públicos se marcharon, Vallejo y Cuello realizaron la denuncia en la Fiscalía VIII, a cargo de Giannoni. La fiscala ordenó que el caso sea investigado por la sección Seguridad Personal de la Dirección General de Investigaciones, a cargo del comisario Víctor Barraza y del oficial Walter Montero.
El sábado, los policías esperaron ocultos la llegada de los empleados públicos. Según los investigadores, lograron sorprender in fraganti a Medina y a Jerez cuando, aparentemente, recibían los $ 2.000. En ese momento fueron aprehendidos.
Ante la fiscala, ambos aseguraron ser inocentes, pero se abstuvieron de declarar. "Tenemos que resolver si van a contar su versión por escrito o de forma verbal", indicó Estofán. El letrado confirmó que solicitó la liberación de los imputados de tentativa de cohecho. "No tienen antecedentes y viven en Tucumán. No debería haber motivos para que sigan detenidos", explicó. Si bien aún no adelantó qué argumentos expondrán los sospechosos, Estofán confirmó que tienen elementos para probar su inocencia.
Según se dio a conocer, ninguno de los empleados públicos imputados tiene denuncias en su contra radicadas en la Policía por delitos similares al que se investiga. Sin embargo, los pesquisas harán consultas a finqueros de la zona de Trancas para determinar si alguna vez los sospechosos obraron como asegura el matrimonio.
Las investigaciones son supervisadas por los comisarios Raúl Ferreira y René Aguirre, a cargo de la Dirección General de Investigaciones.








