Donde va, llama la atención. No sólo por su estilo híbrido entre empresario y hippie para vestir, sino porque no se guarda ninguna opinión, y menos en temas polémicos. "Llevo más de 30 años buscando que se despenalice la tenencia de droga para consumo personal. Se debe ayudar al adicto, no meterlo preso", aseveró Albino José Stefanolo, también conocido como "el abogado del rock". El letrado, que representó a Andrés Calamaro, a Guillermo Cóppola y a Luca Prodan -entre otras celebridades-, está trabajando simultáneamente en la causa por la tragedia de Cromagnon, producida en 2006, y en el juicio por la venta de éxtasis en boliches tucumanos. "Hay que defender las libertades que nos garantiza la Constitución", dijo Stefanolo en diálogo con LA GACETA.
- Muchas veces ha defendido acusados por tenencia, consumo o venta de drogas. ¿Hay alguna cuestión ideológica de fondo?
- En principio, es una rama más dentro de lo penal, y cumplo con un rol como profesional cuando me convocan. Pero sí hay un convencimiento desde que empecé a trabajar, hace más de 30 años. En ese momento, la "Ley de drogas" era algo nuevo, y se fue poniendo viejo conmigo. Hoy, ya forma parte de una postura que demostré en el caso (Gustavo) Bazterrica. (N. de la R.: fallo dictado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en 1986, en el que se despenaliza por primera vez la tenencia de estupefacientes para uso personal. Stefanolo era defensor del imputado)
- ¿Siente que lleva una bandera por la despenalización?
- Estoy a favor de no penalizar y de no detener al consumidor. Es una lucha de toda la mi vida, porque he visto chicos detenidos por tener pequeñas cantidades de marihuana, y pasar momentos terribles. Pasa que yo me recibí en el 75, un año después de que se creó la primera "Ley de drogas", y el tema estaba en boga. Desde entonces pregono no penar el consumo.
- ¿Qué fundamentos tiene para sostener esa postura?
- No estoy a favor de que sea un libertinaje. Hay que asistir al adicto, no meterlo preso. Pero penar la tenencia para consumo es inconstitucional porque afecta las libertades individuales. El Estado no puede pautar conductas, según el artículo 19 de la Constitución.

- Pero esto podría tener efectos negativos para la sociedad...
- No si se trabaja con tratamientos. Por eso el fallo tiene que estar acompañado por una contribución legislativa, así tenga continuidad en la esfera civil. Esa es, en mi opinión, el área que debe actuar en estos casos. Y debe hacerlo de una manera rápida, porque hay adicciones a drogas como el "paco" que no dan demasiado tiempo.
- Usted conoce mucho el ambiente del rock y de la fama. ¿Hay algún nexo entre estos sectores y el consumo de drogas?
- Ese es un tema viejo como el mundo. Todo lo que sea masivo, puede estar asociado al uso de estupefacientes. Pero en ambientes como el del fútbol también hay drogas, y no debería ser así por el tipo de vida que deben llevar los deportistas. Este problema es social y hay que abordarlo así. No excluye a nadie en el país. Es algo mundial. Pero no creo que con prohibir nada más sea la solución. Es como cuando ponen topes para salir a la noche.

- ¿Conoce usted la "Ley de las 4am" que rige en Tucumán?
- Sí, me explicaron cómo funciona. No me parece una solución acertada. Opino como un ciudadano que lo ve desde afuera, pero no parece que sirva para algo positivo. Lo que se hizo es trasladar el problema. Pero si no hay una solución es porque algo está andando mal. No es la hora el problema. Un clásico Atlético-San Martín, por ejemplo, debería poder jugarse tanto a las 10 como a las 22. Si hay prevención, sabiendo que es de alto riesgo, no debería haber problemas.
- ¿Qué le genera representar a un hombre que está investigado por 200 muertes?
- Lo que pasó en Cromagnon no solamente impacta por el tema, sino también por el dolor de la tremenda tragedia. Fuimos los primeros que estuvimos codo a codo con la querella en las cuestiones que tuvieron que ver con el funcionamiento del Gobierno. Pero mi defendido, Raúl Villarreal, era un simple trabajador y no tomaba decisiones. Nadie podía presuponer una tragedia de estas características. Fueron 200 vidas jóvenes perdidas y otros 1.800 chicos lesionados. Lo que pasó fue terrible. Quizás para octubre las familias ya tengan una respuesta.
- ¿Qué perspectivas tiene en la causa por la venta de éxtasis?
- Esta semana podríamos tener los veredictos. La idea es que el planteo de nulidad que hicimos el primer día prospere. La Justicia no tenía elementos para intervenir las líneas telefónicas. Es clave defender el estado de derecho.
- ¿Por qué lo buscan tanto las estrellas?
- Eso es un honor que, me parece, se fue dando naturalmente. Cuando me recibí, iba a muchos recitales y conocí varios músicos. Después surgió la posibilidad de representar a algunos y se fueron dando batallas muy interesantes, como la de Calamaro. Fue un juicio absurdo (dijo durante un recital en La Plata, en 1994, "estoy tan a gusto que me fumaría un porrito"). Se debe hablar de drogas porque es una libertad. Pero siempre hay que evitar una apología, porque es un delito.









