Obama retirará las tropas de Irak en 2010, luego de seis años de ocupación

En el país árabe permanecerán 50.000 efectivos hasta fines de 2011 en misión de entrenamiento y protección. La salida de las unidades permitirá concentrar la atención sobre los nuevos focos de conflicto en Afganistán y en Pakistán. Distintas posturas.

Esperanza. Luego de su discurso, el mandatario estadounidense saluda a los marines en Carolina del Norte. REUTERS
Esperanza. Luego de su discurso, el mandatario estadounidense saluda a los marines en Carolina del Norte. REUTERS
28 Febrero 2009
WASHINGTON.- El presidente Barack Obama anunció el retiro de las tropas estadounidenses de Irak para el 31 de agosto de 2010, pero 50.000 efectivos permanecerán en el país hasta fines de 2011 en misión de entrenamiento, protección civil y contraterrorismo.
La nueva estrategia, presentada por el mandatario, en una base de marines en Carolina del Norte, difiere de la anunciada en su campaña a la presidencia, durante la cual el entonces candidato demócrata había prometido una retirada total de los 142.000 soldados desplegados en Irak en mayo del año próximo. Pero Obama señaló que, durante la carrera a la Casa Blanca, había dicho que debía consultar con los jefes militares en Irak sobre escenarios alternativos antes de tomar una decisión final, y optó ahora por un nuevo cronograma para poner fin a la polémica e impopular guerra de ya casi seis años.
"Elegí un calendario que sacará nuestras brigadas de combate en los próximos 18 meses. Para el 31 de agosto de 2010 nuestra misión de combate en Irak terminará", dijo el presidente en su esperado discurso ante miles de marines en la base Camp Lejeune. El demócrata agregó que entre 35.000 y 50.000 soldados estadounidenses quedarán en el país árabe entre agosto de 2010 y fines del año siguiente. La decisión fue tomada para entrenar a las fuerzas de seguridad iraquíes, proteger a civiles que trabajen en proyectos de reconstrucción, realizar operaciones de contraterrorismo limitadas y puntuales.
Obama dijo que la salida de Irak era una necesidad, tanto para el futuro del país árabe como para permitir que Estados Unidos reconcentre su atención en Afganistán, que enfrenta su peor ola de violencia desde la caída de los talibanes, en 2001. "Enfrentamos el reto de reconcentrarnos en Afganistán y Pakistán, de aliviar las cargas de nuestro ejército y de reconstruir nuestra problemática economía", aseveró.

A favor y en contra
El estadounidense adelantó su nuevo plan en una reunión con congresistas, y varios importantes líderes de su partido reaccionaron con malestar por la cantidad de soldados que el presidente dejará de acuerdo con su revisada estrategia.
"No sé cuál es la justificación para los 50.000 soldados en Irak. No sé si todos ellos tienen que estar en el país", dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi. Por su parte, el senador republicano John McCain, quien perdió la elección presidencial con Obama, manifestó que el nuevo proyecto era totalmente diferente a la promesa preelectoral del demócrata, de una retirada total en 16 meses desde su asunción, que tuvo lugar en enero pasado.El plan de 18 meses sustituirá al de 16 y representa un compromiso entre el presidente y los mandos militares, que solicitaban 23 meses para dejar Irak.
El mandatario expresó que los últimos soldados estadounidenses saldrán en diciembre de 2011, la fecha límite pactada entre los países durante la anterior presidencia de George W. Bush, en una confirmación de que el nuevo jefe de la Casa Blanca no tiene intención de extender el plazo ni buscar una presencia permanente. Sin embargo, el líder demócrata advirtió que Irak todavía no es seguro y que la violencia continuará.
Antes del anuncio, Obama llamó al primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, y a Bush para comentarles la noticia. La esperada decisión pondrá en marcha un mayúsculo esfuerzo logístico del ejército estadounidense consistente en retirar una brigada de combate cada cinco semanas. La guerra enemistó a Estados Unidos con sus aliados en Occidente, se convirtió en un factor desestabilizador en Medio Oriente y en un conflicto impopular entre los norteamericanos, debido a la cantidad de muertos desde el inicio de la invasión. (Télam)

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