27 Febrero 2009 Seguir en 
ASUNCION.- Sudamérica se enfrenta a un nuevo brote de dengue que se focalizó en Bolivia. Expertos advierten que la enfermedad, asociada al cambio climático y al crecimiento de la población en áreas urbanas, podría volverse endémica.
Al menos 19 muertes y más de 40.000 casos se registraron en la región en lo que va del año, según reportes oficiales de los países afectados y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Bolivia es el país más golpeado con más de 30.000 casos sospechosos y 18 fallecidos por el virus que se transmite por medio de un mosquito infectado. En la lista siguen Venezuela y Brasil, con cerca de 5.000, y Paraguay, que en el 2007 sufrió su peor epidemia en décadas, de acuerdo a reportes.
"Es la peor epidemia en más de 20 años", dijo el jefe de epidemiología del Ministerio de Salud de Bolivia, Juan Carlos Arraya, quien apuntó que los casos en ese país siguen aumentando aunque a un ritmo menor al de semanas atrás.
Especialistas coinciden en que los cambios climáticos producto del calentamiento global, que incrementaron la intensidad y la duración de las temporadas de lluvia, crearon un ambiente propicio para la proliferación del vector, que se reproduce en pequeños reservorios de agua limpia. A esto se suman el aumento del turismo, la migración y el crecimiento de la población en áreas urbanas carentes de servicios básicos, lo que ayuda a la multiplicación de los mosquitos.
"El Dengue fue invadiendo Sudamérica en los últimos 30 años. Los únicos países libres son Uruguay y Chile. El problema está en el tratamiento del ambiente. Se necesitan cambios y educación", afirmó Carmen Serrano, representante en Paraguay de la OPS y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El norte de la Argentina
Nuestro país registra 37 casos certificados y otros 240 sin confirmación de pacientes que presentan síntomas, todos en Salta. En esa provincia, las persistentes lluvias provocaron graves inundaciones a comienzos de febrero. "Argentina está en alerta epidemiológica y con monitoreo constante de situaciones en las que se considera que todo caso sospechoso es considerado un caso de dengue", dijo Hugo Fernández, director de Prevención de Enfermedades y Riesgo, del Ministerio de Salud de la Nación.
En Brasil, fuertes campañas abatieron las alarmantes cifras de casos de dengue y muertes del año pasado, pero los números aún preocupan. En Chile se reportaron hasta ayer cuatro casos, pero autoridades sanitarias afirmaron que se trataba de una situación aislada. Paraguay se declaró en alerta ante un aumento de los casos que suman 196 confirmados y 481 sospechosos. En el 2007, el dengue dejó allí miles de infectados y abrió las puertas a un foco de fiebre amarilla -enfermedad trasmitida también por el mosquito aedes- que tuvo en vilo a la población. (Reuters)
Al menos 19 muertes y más de 40.000 casos se registraron en la región en lo que va del año, según reportes oficiales de los países afectados y de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Bolivia es el país más golpeado con más de 30.000 casos sospechosos y 18 fallecidos por el virus que se transmite por medio de un mosquito infectado. En la lista siguen Venezuela y Brasil, con cerca de 5.000, y Paraguay, que en el 2007 sufrió su peor epidemia en décadas, de acuerdo a reportes.
"Es la peor epidemia en más de 20 años", dijo el jefe de epidemiología del Ministerio de Salud de Bolivia, Juan Carlos Arraya, quien apuntó que los casos en ese país siguen aumentando aunque a un ritmo menor al de semanas atrás.
Especialistas coinciden en que los cambios climáticos producto del calentamiento global, que incrementaron la intensidad y la duración de las temporadas de lluvia, crearon un ambiente propicio para la proliferación del vector, que se reproduce en pequeños reservorios de agua limpia. A esto se suman el aumento del turismo, la migración y el crecimiento de la población en áreas urbanas carentes de servicios básicos, lo que ayuda a la multiplicación de los mosquitos.
"El Dengue fue invadiendo Sudamérica en los últimos 30 años. Los únicos países libres son Uruguay y Chile. El problema está en el tratamiento del ambiente. Se necesitan cambios y educación", afirmó Carmen Serrano, representante en Paraguay de la OPS y de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El norte de la Argentina
Nuestro país registra 37 casos certificados y otros 240 sin confirmación de pacientes que presentan síntomas, todos en Salta. En esa provincia, las persistentes lluvias provocaron graves inundaciones a comienzos de febrero. "Argentina está en alerta epidemiológica y con monitoreo constante de situaciones en las que se considera que todo caso sospechoso es considerado un caso de dengue", dijo Hugo Fernández, director de Prevención de Enfermedades y Riesgo, del Ministerio de Salud de la Nación.
En Brasil, fuertes campañas abatieron las alarmantes cifras de casos de dengue y muertes del año pasado, pero los números aún preocupan. En Chile se reportaron hasta ayer cuatro casos, pero autoridades sanitarias afirmaron que se trataba de una situación aislada. Paraguay se declaró en alerta ante un aumento de los casos que suman 196 confirmados y 481 sospechosos. En el 2007, el dengue dejó allí miles de infectados y abrió las puertas a un foco de fiebre amarilla -enfermedad trasmitida también por el mosquito aedes- que tuvo en vilo a la población. (Reuters)
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