Hace casi tres años, Paulina Lebbos bailaba en un boliche del ex Abasto sin saber que eran los últimos minutos de su corta vida. La madrugada del 26 de febrero de 2006 se abrieron los principales interrogantes que tienen en la actualidad la Justicia y la Policía de la provincia ¿Quién mató a Paulina? ¿Cómo? ¿Se conocerá alguna vez el nombre de su homicida? Son las principales preguntas aún siguen sin resolver, y que parecen cada vez más difíciles de dilucidar.
La mañana de ese domingo, Paulina salió del boliche donde había pasado toda la noche junto a un grupo de amigos. La joven, que era estudiante de Ciencias de la Comunicación, salió acompañada por su amiga Virginia Mercado, la testigo clave del caso y quizás la única que sabe lo que realmente ocurrió.
Las jóvenes tomaron un remise Fíat Duna color bordó e hicieron la primera parada en calle La Rioja al 400. Allí, Paulina despidió a su compañera y siguió viaje, presuntamente hasta la casa de su novio Cesar Soto. Trece días después, su cadáver apareció en un zanjón a la vera de la ruta 341, que conduce a Raco. Eso fue lo último que se supo de la joven, y quizás lo único concreto en la causa. "Para la Justicia, no hay ni un sospechoso por la muerte de Paulina", se sinceró el fiscal Carlos Albaca al ser consultado sobre el avance de la causa. El fiscal reconoció que el caso está "en etapa de investigación", ya que no existe una teoría concreta sobre lo que pasó la mañana del 26 de febrero de 2006.
El fiscal se hizo cargo de la investigación luego de dos meses de iniciadas las pesquisas, cuando el fiscal Alejandro Noguera fue separado del caso. Desde ese momento, Albaca analiza los expedientes, los informes con los resultados de las pericias que realizó la Policía provincial y el personal de Gendarmería Nacional, y las declaraciones de los testigos que desfilaron por su despacho. "Hay muy pocos datos. Lo único que se sabe es que Paulina murió estrangulada, porque eso dice la autopsia que realizó Gendarmería", explicó Albaca.
Informes pendientes
El fiscal derivó hace unos meses parte de la causa para que fuera investigada por el personal de la división Homicidios y Delitos Complejos, al cargo de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza. Los investigadores están abocados a realizar el entrecruzamiento de los números telefónicos de los celulares de Paulina y de varios testigos de la causa.
La pericia es una de las más importantes del caso y fue solicitada apenas se iniciaron las pesquisas, pero aún no está concluída.

Con el FBI
El fiscal espera en las próximas semanas poder iniciar las pesquisas con investigadores del FBI, quienes serán los encargados de analizar las imágenes que capturaron las cámaras de seguridad del banco del Tucumán, en donde se observa el movimiento de vehículos en avenida Alem y pasaje Gutiérrez, lugar donde tomó el remise Paulina.
"La causa no está paralizada. Hay varias medidas pero no tenemos pruebas firmes. Se sigue trabajando, siempre pensando que esclareceremos el hecho", finalizó Albaca.
Cronología de la desaparición
- El 25 de febrero a la noche, Paulina Lebbos, de 24 años, se reunió con varios amigos y concurrió a un bar en la zona del ex Abasto, donde pasó la noche.

- A las 7 del día siguiente, Paulina y su amiga, Virginia Mercado, salieron del bar y, según dijo esta última, ascendieron a un remise Fiat Duna en la esquina de Alem y pasaje Gutiérrez. Mercado bajó en La Rioja al 400. Paulina siguió viaje, según Virginia, hacia la casa de César Soto, en calle Estados Unidos al 1.200. Este último asegura que nunca llegó.
- Ee mismo día, Alberto Lebbos, padre de Paulina y entonces subsecretario de la Juventud del Poder Ejecutivo, radicó la denuncia por desaparición en la Dirección de Investigaciones.
- El 28 de febrero, el fiscal Alejandro Noguera comenzó a intervenir en el caso de la entonces desaparecida Paulina.
- El 2 de marzo se realizó la primera marcha, encabezada por estudiantes de Ciencias de la Comunicación -carrera que estudiaba la joven-, y allegados a Paulina.
- Durante dos semanas, policías y familiares de la joven la buscaron en distintas partes de la provincia.
- El 11 de marzo, dos baqueanos encontraron el cuerpo de la joven. Alguien lo había arrojado en la ruta 341, en Tapia.











