“Echando una mirada a estos tres años uno se pregunta ¿qué pasó en todo este tiempo? Y se da cuenta de que nada cambió, absolutamente nada. Sigue habiendo crímenes, siguen desapareciendo personas, continúa el caos institucional y hay violaciones a los derechos humanos de manera sistemática por parte de quienes están en el Gobierno”. Con estas duras palabras, Alberto Lebbos describió lo que, a su entender, constituye la situación de la provincia desde el momento en el que fue hallado el cadaver de su hija, Paulina Lebbos, hasta la actualidad.
Lebbos, que encabeza la Comisión de Familiares de Víctima de la Impunidad de Tucumán, sostuvo que los culpables de esta situación son tan sólo un grupo de personas: aquellos que detentan cargos políticos. “Esto es terrorismo de estado. Muchos creen que exagero cuando digo esto, pero es la verdad. La gente vive aterrorizada en sus casas y en la calle porque tienen miedo de que la asalten, la violen o la maten. Los trabajadores viven aterrorizados porque no saben si van a llegar a fin de mes o si van a poder seguir trabajando. Quienes manejan las instituciones públicas están dinamitando los pilares de la democracia. Y todo esto tienen como base la impunidad, porque no hay acceso a la Justicia”, expresó.
Lebbos recordó que en 2006 se sancionó la ley de protección a los testigos. “Estamos en 2009 y (José) Alperovich todavía no la reglamentó ni le asignó presupuesto. Además, a esto hay que sumarle que la gente tiene miles de escollos para acceder a la Justicia. Esto demuestra que no hay voluntad política para cambiar esta situación, para permitir que los ciudadanos vivan seguros”, protestó.
Encubrimiento
Con respecto a la causa en la que se investiga la desaparición y la muerte de su hija, Lebbos sostuvo que está paralizada. “Por ejemplo, los policías que encubrieron la muerte de Paulina fueron ascendidos. El fiscal (Carlos Albaca) los tiene procesados por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Yo le digo que los tiene que procesar por encubrimiento ¿Acaso no es encubrimiento mover el cadaver, fraguar actas, hacer desaparecer fotos?”, se preguntó.
Con respecto a los tres años que transcurrieron desde el crimen de Paulina, Lebbos sostuvo que su vida cambió totalmente. “La gente me busca y me pide ayuda. Cree que yo les voy a poder resolver los problemas. Pero yo les hago tomar conciencia de que se enfrentan a un camino muy largo y a una lucha muy dura”, comentó.
“Todo lo que pasó con el caso de Paulina y con otros que son igual o más graves que el de ella sucedió porque hay una trama siniestra entre los delincuentes, los malos policías y el poder político, que utiliza todos estos elementos para poder seguir actuando con impunidad. Si la Justicia no actúa, ellos pueden seguir trabajando para sus intereses”, sostuvo.
De todos modos, se mostró esperanzado en que se descubra al asesino de su hija. “Yo se que todo va a salir a luz. Porque la verdad siempre triunfa; irrevocablemente siempre se conoce la verdad. Pero no sólo pasará con el caso de Paulina, sino con cientos más”, afirmó.













