COSQUIN.- Los Piojos y Las Pelotas brindaron una calurosa actuación en el cierre de una nueva edición del Cosquín Rock, festival en el que por primera vez no hubo representantes tucumanos sobre alguno de sus escenarios.
La última jornada fue la de mayor convocatoria, con más de 22.000 personas en el predio de comuna San Roque, donde se realiza el festival. El sábado, con la leyenda del rock Deep Purple, hubo alrededor de 19.000 espectadores.
En su primera presentación en Córdoba tras la muerte de Alejando Sokol (murió el 12 de enero), Las Pelotas comenzó un show cargado de tristeza que se sintió desde el principio con "Cazador", un tema que Alejandro solía tocar en solitario para abrir los recitales y que su ex compañero, el guitarrista Germán Daffunchio, cantó conmovido sin poder contener las lágrimas.
"Es el mejor festival de rock que hay en la Argentina, ojalá siga aunque no estemos más", dijo Daffunchio en alusión al encuentro que se realiza en la provincia donde la banda vivió durante más de 10 años y donde el "Bocha" Sokol había encontrado su lugar (particularmente en Nono, en Traslasierra), aunque no había dejado de amar a su Hurlingham natal.
En ese clima que también contagió al público, la banda entregó 18 canciones entre las que se contaron "Siento", "Tormenta", "Si supiera", "Que suerte", "Esperando el milagro","La mirada" y estrenos como "Que estés sonriendo". La adrenalina llegó de la mano de "Sin hilo", un tema incluido en "Corderos de la noche" (el primer disco del grupo) que lleva el sello de Sokol en su singular forma de interpretarlo.
Luego subió Los Piojos, cuando la banda está envuelta en rumores sobre la salida del guitarrista Tavo Kupinski, y brindaron un show contundente en el que se volvió a destacar la escena del cantante Andrés Ciro y el contundente set plagado de hits.
Acompañados por el nuevo guitarrista Juanchi Bisio, reemplazante de Piti Fernández (dejó el grupo hace tres meses por diferencias con Ciro) la banda arrancó con "Manjar", tocó clásicos como "Tan solo", "Luz de marfil". Kupinski cantó "Sudestada" y Micky Rodríguez puso su voz en "Buen día".
El final llegó bien pasada la medianoche con el lento "Bicho de ciudad", "El farolito", una versión de "El viejo" de Pappo y el tradicional repaso de banderas en un concierto previo al que ofrecerán en el Quilmes Rock, el último hasta que Los Piojos resuelvan sus conflictos internos.
Aunque Tucumán no tuvo este año bandas que la representen en el festival, sí actuó allí Daño Cerebral, un grupo de rock alternativo y punk de Santiago del Estero que viene actuando mucho en nuestra provincia porque uno de sus integrantes estudió en la Escuela de Cine de la UNT.
Por e-mail, los músicos contaron que les fue muy bien. "Fue un día inolvidable, genial", dijeron Tomás Velez (batería), Pablo Galván (guitarra y coros) y Daniel Gerez (bajo y voz).
En el festival también tocó Intoxicados, en su despedida ya que su líder, Pity Alvarez, regresará a Viejas Locas, su antigua banda. La despedida fue muy emotiva, con Skay Beilinson (ex Redonditos de Ricota) rockeando como invitado.
El reggae también cautivó a miles de jóvenes que se acercaron al escenario temático, en el que el carismático Fidel Nadal, la encantadora Resistencia Suburbana y la agrupación instrumental de ska jamaiquino Dancing Mood. (Telam y Especial)







