“Cuando fue la Cumbre de las Américas, había que estar a la altura de las otras fuerzas de seguridad de la Nación. Por eso, el Gobierno provincial nos entregó este equipo especial”. Con orgullo, el comisario José Díaz exhibía para LA GACETA los nuevos “chiches” que le proporcionaron al grupo CERO: cuatro fusiles para francotiradores, únicos en el norte del país. “Todavía no surgió la oportunidad de utilizarlos. Ojalá que sea así por mucho tiempo”, aseveró el comisario.
El Ministerio de Seguridad Ciudadana gestionó a comienzos de 2008 la compra de equipamiento para el grupo especial que tiene la fuerza. El Cuerpo Especial de Rescate y Operaciones (CERO) recibió tres fusiles “CZ” de origen checo, cada uno valuado en $ 14.000. El otro fusil es un Remington Vanying, que costó unos $ 7.000. Todos son calibre 7,62. Para su uso, dos oficiales de la división fueron capacitados en Córdoba. “El curso tuvo una duración de más de un mes. Los oficiales fueron formados como snippers o tiradores selectos. Es una instrucción especial, con todo lo que ello implica”, explicó Díaz.
Durante la Cumbre que se celebró en junio del año pasado, especialistas custodiaron con los fusiles a los mandatarios sudamericanos. “Por ejemplo, se abocó personal especializado para custodiar al presidente de Bolivia, Evo Morales, cuando jugó un partido de fútbol en Famaillá. Dos francotiradores se ubicaron en puntos estratégicos de observación y, desde allí, visualizaron todo”, aseveró.
Con los nuevos fusiles, los policías pueden hacer blanco hasta a 600 metros de distancia. “Sin embargo, en la ciudad hay un tope de hasta 150 metros, ya que las edificaciones hacen imposible apuntar más lejos”, explicó Díaz.
Junto con este armamento, la fuerza recibió diez cascos de protección balística (cada uno valuado en unos $ 1.200), varios chalecos antibalas, binoculares y otro equipamiento especial. “El CERO es una unidad de latente reserva institucional. Actuamos en casos de emergencia; no se nos ve en la calle, pero siempre se está trabajando”, concluyó Díaz. Durante un concurso de tiro realizado en el Polígono para celebrar la semana de la Policía, el grupo CERO salió primero entre 20 competidores. Segundo quedó un equipo de la Brigada Norte, a cargo de Luis Pereyra, y tercero, un conjunto de tiradores de Patrulla Motorizada, a cargo de Luis Mansilla.
Apostillas en el blanco
- “Practico por mi cuenta en un campo de Barranca Colorada. Gasto unos $ 20 cada vez que voy a tirar, unas tres veces al año”, contó el agente Jorge Vizcarra.

- El policía Ernesto Rodríguez contó que realizó el curso básico en la Escuela de Policía. “Yo practicaba mucho en el Polígono cuando era estudiante”, contó.
- Claudio González y César González son estudiantes de la Escuela de Cadetes General San Martín, ubicada en calle Muñecas 1.025. “Tenemos materias en las que estudiamos las armas y luego realizamos disparos. Cuando terminemos el curso, nos darán nuestras pistolas reglamentarias”, contaron. Claudio, hasta ahora, realizó siete disparos; César, 10.

- Si un agente pierde su arma reglamentaria, debe hacerse cargo del costo, previa verificación de su responsabilidad. En ese caso, se le descuenta del sueldo en varias cuotas hasta sumar el valor del elemento perdido. Las pistolas Taurus calibre 9 mm, que son las más usadas por la fuerza, cuestan $ 2.250
- El centro de instrucción de Tiro Táctico Urbano capacita agentes para el uso de tres tipos de armas de fuego. “La más utilizada es la calibre 9 milímetros. Pero también se instruye en escopeta calibre 12,70 y en pistolas-ametralladoras PA3”, contó el comisario José Díaz, a cargo de los cursos.








