Un agente recibe su arma tras acertar 30 disparos
Los aspirantes hacen un curso de dos semanas bajo la supervisión de especialistas, y son evaluados en puntería y seguridad, entre otros ítems. "Con esa cantidad de tiros no llegan ni a conocer la pistola", dijo un instructor. "Con 10 ya se tiene una idea", afirmó Hugo Sánchez.
La velocidad de una bala calibre 9 milímetros supera los 400 metros por segundo. Por eso, en la vía pública, es fundamental que un policía ponga la munición donde pone el ojo. "Antes de recibir su arma reglamentaria, un agente realiza una capacitación especializada", explicó el comisario José Díaz, a cargo del Centro de Instrucción de Tiro Táctico Urbano (Cittu). Durante el curso, cada policía efectúa entre 30 y 40 tiros. Según miembros de la fuerza, esta cantidad es aceptable. Sin embargo, especialistas consultados por LA GACETA opinan que los uniformados deberían realizar más prácticas antes de que se les entregue el arma reglamentaria. "Creo que son muy pocos disparos. Con esa cantidad no se alcanza ni a conocer el arma", dijo Carlos Argüello, quien enseña de manera particular en el Tiro Federal.
Los aspirantes a ingresar a la fuerza realizan sus primeros cursos en la Escuela de Policía. Allí, explicó Díaz, cursan la materia "Armas y Tiros", en la que se imparten conocimientos básicos sobre el uso y el funcionamiento del armamento reglamentario. "Las personas que terminan esta instrucción no tienen permiso para portar un arma de fuego mientras no realicen el curso del Cittu. Sucede que en la Escuela de Policía sólo hacen unos 10 disparos y en la misma posición. Acá se imparten conocimientos específicos de esta materia", explicó el comisario Díaz.
El Cittu fue creado por la Policía en 2006. "Dura 15 días, y el agente se instruye en capacitación, legislación y normas de seguridad, entre otras cosas que atañen al uso de armas de fuego", añadió el comisario.
Durante 2008, más de 450 agentes fueron capacitados por Díaz y por otros seis instructores en el Polígono que está en la Jefatura de Policía, en calle Italia al 2.600. "Hay planillas en las que se evalúan diversos aspectos: medidas de seguridad adoptadas, tiempo, evaluación de la situación, entre otros. El que desaprueba, no está autorizado a recibir su arma", explicó el comisario. A lo largo del curso en el Cittu, los agentes realizan entre 30 y 40 disparos con diferentes armas y en distintas posiciones. "Durante la instrucción, la persona tiene la chance de aprender todo sobre el uso básico de un arma en el contexto urbano. Creo que es un tiempo suficiente, porque trabajamos con grupos reducidos, de entre 20 y 30 personas, y eso permite un seguimiento personalizado. Además, contamos con seis instructores de muy alto nivel", aseveró Díaz.
Pocos recursos
No todos piensan como Díaz. "Nosotros hacemos tiro práctico y por entrenamiento hacemos 300 disparos. Si hacemos dos entrenamientos a la semana, son 600 tiros. Ellos (por los policías) no los hacen ni en el año", dijo Argüello. El Cittu tiene un presupuesto mensual para municiones de $ 900. Con ese dinero, en el mercado local, se compran 642 balas calibre 9 milímetros. La sección Armamentos y Equipos Policiales proporciona las pistolas reglamentarias a los agentes que superan el Cittu. "Se entregan cartuchos para prácticas, pero por la época del año se están entregando hasta 15 municiones por semana por agente", dijo el comisario Julio Alderete, jefe de esa sección.
"El problema es que el Estado les da muy pocos recursos a las fuerzas -prosiguió Argüello-. Entonces, si el agente quiere realizar más disparos de práctica, tiene que proveerse de su propia munición".
El comisario retirado Marcial Escobar, ex jefe de Policía, es un reconocido aficionado en el medio del tiro deportivo. "Una cosa es el conocimiento teórico, y otra el práctico", dijo Escobar. Luego, agregó que él realiza más de 250 disparos durante un entrenamiento precompetitivo. "Para el manejo de un arma, cuantos más tiros es mejor. Cuanta más práctica y más conciencia se tome, mejor va a ser el uso efectivo del arma. El seguro más valioso que tiene el policía es el conocimiento", explicó el ex jefe de Policía.
Alejandro Reynoso, instructor del Cittu, opinó que el conocimiento impartido a los agentes alcanza para autorizarlos a portar armas de fuego. "Brindamos una capacitación especializada. Gracias a esto, el índice de accidentes bajó muchísimo. También se desterró lo que se conoce como ?gatillo fácil?, porque el agente aprende a usar un arma en una situación policial. Si el policía aprueba, es porque entendió que lo importante en estos casos es preservar la vida humana", explicó Reynoso.
"Para manejo de un arma, con 10 tiros ya se tiene una idea. Con 10 más ya se tiene precisión. Nos gustaría no tener límites en la cantidad de municiones, pero es la realidad. También pasa por el integrante de la fuerza tener voluntad para capacitarse. Ellos saben que el Polígono está abierto todo el año para que ellos practiquen", aseveró el jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez.









