21 Febrero 2009 Seguir en 
Una tarde de sol, de cabalgatas y de visitas al río dio la bienvenida a los cientos de tucumanos y visitantes que subieron a Tafí del Valle ayer para disfrutar de los últimos días de la Fiesta del Queso. La popular celebración se lleva a cabo desde el lunes en el Predio Democracia, en la ruta 307, 300 metros más adelante de la entrada principal a la villa. La entrada cuesta $ 15 y para los menores de 12 años es gratis (ver la cartelera de Espectáculos).
"El movimiento es impresionante. Desde el mediodía se empezaron a notar los autos en la villa y la multitud en el predio", comentó Oscar Asencio, director de Turismo municipal. Para recibir a la gente, además de las 2.100 camas de los alojamientos, muchas más se habilitaron en las casas de los veraneantes. "En esta época quienes no alquilan su casa y tienen varios dormitorios, los acondicionan para recibir visitas", afirmó Asencio.
Como febrero suele ser época de lluvias, este año se instaló una enorme carpa en el predio para dar refugio a los asistentes. Allí dentro están apostados los stands en los que los productores ofrecen diferentes variedades de quesos, que se consiguen desde $ 15, según el tamaño. Además, en el predio se puede almorzar o cenar. "Se consiguen desde superpanchos o cucuruchos de papas fritas hasta comidas regionales", dijo Asencio. Una humita en chala cuesta $ 2,50, $3 vale un tamal, una gaseosa chica sale $ 3 y cada empanada, $ 1,60. El inicio de la Fiesta del Queso se remonta a enero de 1969, cuando el entonces director de la escuela 28 de Tafí del Valle, Aldo Pascual Alvarez, organizó la primera reunión con el fin de recaudar fondos para crear un comedor escolar. Con el tiempo, la celebración fue ganando adeptos y los productores de quesos se convirtieron en protagonistas de la celebración. Actualmente, además de los quesos criollos, las comidas regionales, las artesanías y los espectáculos folclóricos convocan a miles de visitantes de todo el noroeste.
"El movimiento es impresionante. Desde el mediodía se empezaron a notar los autos en la villa y la multitud en el predio", comentó Oscar Asencio, director de Turismo municipal. Para recibir a la gente, además de las 2.100 camas de los alojamientos, muchas más se habilitaron en las casas de los veraneantes. "En esta época quienes no alquilan su casa y tienen varios dormitorios, los acondicionan para recibir visitas", afirmó Asencio.
Como febrero suele ser época de lluvias, este año se instaló una enorme carpa en el predio para dar refugio a los asistentes. Allí dentro están apostados los stands en los que los productores ofrecen diferentes variedades de quesos, que se consiguen desde $ 15, según el tamaño. Además, en el predio se puede almorzar o cenar. "Se consiguen desde superpanchos o cucuruchos de papas fritas hasta comidas regionales", dijo Asencio. Una humita en chala cuesta $ 2,50, $3 vale un tamal, una gaseosa chica sale $ 3 y cada empanada, $ 1,60. El inicio de la Fiesta del Queso se remonta a enero de 1969, cuando el entonces director de la escuela 28 de Tafí del Valle, Aldo Pascual Alvarez, organizó la primera reunión con el fin de recaudar fondos para crear un comedor escolar. Con el tiempo, la celebración fue ganando adeptos y los productores de quesos se convirtieron en protagonistas de la celebración. Actualmente, además de los quesos criollos, las comidas regionales, las artesanías y los espectáculos folclóricos convocan a miles de visitantes de todo el noroeste.
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