El obispo Rossi pidió al Estado que combata la venta de droga

Representantes de la organización Madres de la Esperanza se entrevistaron con el obispo en Concepción, y le trasmitieron sus reclamos.

ENCUENTRO. El obispo Rossi se reunió con madres de jóvenes adictos.   LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
ENCUENTRO. El obispo Rossi se reunió con madres de jóvenes adictos. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
14 Febrero 2009

CONCEPCION.- El obispo de la Diócesis de la Santísima Concepción, monseñor José María Rossi, recibió ayer a una comisión de la organización Madres de la Esperanza, que le transmitieron su preocupación por el alto consumo de estupefacientes registrado en la provincia, y por lo que consideran una falta de políticas de Estado en la materia. Rossi se mostró preocupado por la magnitud que alcanzó el tema en el interior tucumano, y por los reclamos que escuchó de las madres de los jóvenes adictos.
"Esta situación no se puede tolerar. El problema no son sólo los chicos que consumen, sino los que hacen negocio con la salud y con la vida de ellos", expresó. "Son realmente criminales", remarcó Rossi.
La reunión entre las Madres de la Esperanza y el obispo estaba programada desde la semana pasada. Las mamás de jóvenes adictos buscaban con el encuentro lograr un mayor acercamiento con la Iglesia, para transmitirle la falta de respuesta por parte de las autoridades de los diferentes poderes del Estado. En ese sentido, Rossi insistió a combatir la comercialización de la droga desde los diferentes lugares de trabajo. "Con los mercaderes de la muerte hay que ser rigurosos, y el Estado tiene su responsabilidad" apuntó.
Del encuentro con Rossi participó también el legislador Pedro Balceda, quién acompaña a las madres en las denuncias que realizan desde comienzos de año.
Las mujeres plantearon a Rossi su extrema preocupación por el incremento notable del consumo de drogas y de alcohol en menores, principalmente en localidades del sur de la provincia, como Aguilares y Santa Ana. “Es un tema verdaderamente preocupante y la Iglesia argentina ya ha tomado la decisión de intervenir, de una forma lo más organizada posible. Pensamos que no podemos mirar a otro lado y toda la sociedad tiene que poner el hombro para combatir este drama, que es muy serio”, dijo Rossi

Delegación en el sur
Las representantes de la organización le comentaron al obispo la necesidad de que se cree, en el sur tucumano, un centro de rehabilitación de adictos.
En ese sentido, el prelado observó que el Estado, como poder social, tiene la responsabilidad de trabajar en la lucha contra este flagelo desde todos los ámbitos. "Tiene una capacidad de acción muy grande y por eso tendría que ser el actor principal" opinó. Sin embargo, advirtió: "por ahora las protagonistas son las madres que están padeciendo el problema en sus hogares. Lo bueno es que ellas no van a bajar los brazos".
Rossi reconoció que va a ser muy difícil desterrar el negocio de las drogas a partir de que es el que más dinero mueve en todo el mundo. "Esto significa que hay un poder muy grande detrás" agregó. "Todos debemos participar en esta pelea, porque sino perdemos”, acotó el obispo.
Las madres buscarán entrevistarse la próxima semana con monseñor Luis Villalba, Arzobispo de la provincia, y con el gobernador José Alperovich. “Aquí tienen siempre las puertas abiertas para que regresen cuando quieran”, dijo Rossi al despedirse.

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