14 Febrero 2009 Seguir en 
El hallazgo de una planta de marihuana de gigantescas proporciones en el interior de una casa de Villa Amalia demostró que la venta de estupefacientes se transformó en un negocio rentable para los traficantes. A las 5 de ayer, la Policía ingresó a la vivienda de un hombre y encontró que una cannabis sativa florecía en el fondo. Detuvieron al sospechoso y secuestraron $ 2.700, papeles para armar cigarrillos y otros elementos que, según los efectivos, estarían vinculados con el tráfico de droga. Por otra parte, el obispo de Concepción, monseñor José María Rossi, recibió ayer a las Madres de la Esperanza, quienes le plantearon su preocupación por la falta de políticas de Estado para combatir el flagelo. "Esta situación no se puede tolerar. El problema no son sólo los chicos que consumen, sino los que hacen negocios con la salud y con la vida de ellos", dijo el obispo.









