CARACAS.- Diez años después de su llegada al poder, el presidente venezolano Hugo Chávez desea obtener mañana la posibilidad de gobernar por otra década más, en virtud de una enmienda constitucional sobre la reelección que será puesta a prueba en referendo popular.
Chávez se volcó en esta campaña por la modificación de cinco artículos de la Carta Magna y empleó importantes medios humanos y materiales. Si la enmienda es aprobada, el límite de dos mandatos consecutivos para el presidente, gobernadores y alcaldes establecido en la Constitución desaparecerá y el mandatario podrá volver a ser candidato en las presidenciales de 2012.
El “sí” a la enmienda tiene una ventaja numérica sobre el “no”. Sin embargo, las proyecciones pueden variar debido a la gran cantidad de electores indecisos.
Futuro escenario
Una victoria contundente significaría para el mandatario un impulso a su proyecto socialista, con el que ha nacionalizado sectores de la economía, redistribuido tierras, impuesto controles financieros al sector público y privilegiado la creación de empresas de propiedad colectiva. Además, incidirá positivamente en su popularidad, porque dispondrá de mayor margen para imponer medidas económicas que eviten la caída de los precios del crudo, reducir consecuentemente el gasto público, aplicar nuevos impuestos y hasta una devaluación. Incluso tendrá respaldo para nuevas tomas de empresas, para ajustar los controles en el sector privado y requerir nuevas contribuciones de las compañías para el desarrollo social. También buscará continuar el trasvase de recursos y empresas a organizaciones políticas de base (comunas).
En cambio, si Chávez se impone por pequeño margen podría generar protestas de sus adversarios, que reclamarían fraude o pedirían una revisión de los resultados a la autoridad electoral. Sin embargo, es poco probable que los principales partidos de la oposición se nieguen a reconocer un resultado avalado por observadores internacionales. Por lo tanto, los opositores tratarían de consolidar su base electoral para enfrentar al mandatario en las presidenciales, o lanzar un nuevo referendo revocatorio en 2010. Por lo tanto, Chávez podría verse obligado a postergar sus políticas más radicales para recuperar los apoyos perdidos.
En caso de una derrota electoral, el presidente venezolano podría buscar nuevas vías para proponer su reelección, como otra enmienda o incluso una Asamblea Nacional Constituyente que redacte una nueva Carta Magna. (AFP-NA-Reuters)








