TARTAGAL I
Es sabido que la naturaleza a veces castiga con lo que la tecnología y los medios no pueden neutralizar; así fue que vimos catástrofes como el tsunami en Indonesia, el huracán Katrina en los EE.UU, los terremotos que a menudo sacuden China, entre otras, pero lo sucedido en Tartagal tiene otro calibre. Es cierto que fue en parte obra de la naturaleza, pero esta recibió una gran ayuda de la mano del hombre. Hace mucho tiempo que los pobladores de esa región, y sobre todo del departamento San Martín (al cual pertenezco, ya que soy de Embarcación), vienen denunciando no sólo la tala indiscriminada de árboles, sino también que en cerros y sierras que rodean la zona empresas extranjeras realizan explosiones con dinamita en su afán de encontrar petróleo. Así también lo denunció Greenpeace. Los gobernantes nada hicieron; como los monos sabios, parece que también tienen oídos sordos, visión nula y voz callada. Ayer la Presidenta regresó al país luego de su gira por España e inmediatamente se dirigió hacia la zona del desastre, según expresó el gobernador salteño Urtubey. Antes había dado órdenes expresas de que allí estuvieran sus colaboradores y ministros más directos, para que fueran embarrándose sus zapatos (tal como Alperovich en Tucumán cada vez que hay un barrio anegado)... Hoy tengo el corazón partido del dolor que me causa ver a mis comprovincianos que quedaron en medio de la nada y escuchar a mis afectos que allí viven con la voz quebrada y con la esperanza puesta en Dios... Hoy escuchamos declaraciones sobre presupuestos para infraestructura; de lo que no se hizo y se hizo, y de lo que se podría haber hecho; de donaciones, de zona de emergencia y de no sé cuantas cosas más... Pregunto: ¿los argentinos seguiremos soportando gobernantes que sigan actuando como los monos de la sabiduría?
Roxana Nesteruk
Rivadavia 706, 10º “A”
S.M. de Tucumán
TARTAGAL II
Ayer en las tapas de los principales medios de prensa escrita reflejaron el desastre ocurrido en la ciudad salteña de Tartagal, ubicada a 50 kilómetros de la frontera con Bolivia. La situación es terrible, pero no es nueva: sucede periódicamente desde hace más de 30 años. La tala indiscriminada de árboles y la cercanía de los cerros transformaron el lugar en zona en un riesgo constante durante el verano. Hace casi tres décadas, en una localidad cercana, una familia perdió sus tres hijos en un alud de características semejantes. También se cortaron las rutas y se destruyeron puentes; casas que estaban a la vera del camino y vehículos fueron arrasados por la corriente, y perdieron la vida conductores, acompañantes o pasajeros. Si había que transitar por la ruta 34, muchas veces se debía cruzar sobre tablones que se colocaban sobre baches e incluso sobre “lagunas” que formaba el agua, con más de tres metros de profundidad y varios de longitud. Vivía entonces en esa zona y me tocó realizar un viaje en esas condiciones hace 28 años, cuando falleció mi madre. Esto no es nuevo; lo terrible es que todavía no hay solución y que el problema se agrava con el paso de los años.

María Beatriz Sánchez
Pueyrredón 88
S. M. de Tucumán
DESESPERADA
Hace una semana que recorro los hospitales de esta capital. Necesito que me realicen de urgencia una ecografía de talón, pues padezco una úlcera y es posible que esta se haya infectado. El estudio fue solicitado con carácter de urgente por el doctor Fernández, el médico que me atendió en el CAPS Santa Rita, de Lastenia. En el hospital Padilla sufrí una enorme desilusión: después de recorrer todo el establecimiento desde las 7 de la mañana nadie me brindó una solución o respuesta alguna, y no me hicieron la ecografía. En reiteradas oportunidades escuché a nuestro gobernador hablar de la salud, de cómo mejoraron los hospitales y la atención, pero parece ser que esa mejora no está destinada a la gente humilde que, como en mi caso, carece de obra social y de ayuda alguna. Ya no sé a quien recurrir para conseguir que me hagan la ecografía.

Nélida Bertolotti
1de Marzo y Domingo García
Banda del Río Salí (Tucumán)
RENOVAR LA ESPERANZA
Desesperanza y temor respecto del futuro inmediato y del mediato; abundantes críticas a la gestión de gobierno; muchos anuncios que crean demasiadas dudas; la criminalidad que nos acosa; desastres climáticos; aumentos desmedidos o irracionales en tarifas de servicios, en las cuotas de colegios privados y en la canasta escolar; desocupación, alcoholismo, drogadicción y prostitución precoz; anuncios de medidas de fuerza por parte del campo, justificadas por la prolongada actitud autista y egocéntrica del Gobierno... Todo hace que vivamos una crisis de muy difícil solución. Para evitar el trauma, debe superarse esta crisis dentro y fuera de cada uno de nosotros, como individuos de una especie comprometida con el destino de la Humanidad, y debe superarse mediante actos; sí, actos concretos. No se trata de dejar de quejarnos de los factores que la provocaron, pero sí de ser positivos. Creo que como argentinos deseamos el éxito de este gobierno, más allá de nuestras preferencias, porque está en juego la recuperación del país. No podemos ni debemos pretender que esta gestión fracase. Al contrario, debemos participar activamente como ciudadanos de un estado democrático, ser protagonistas y comprometernos con la realidad. “Si no te quejas, después no te quejes”. “Ser en acto”, como decía Aristóteles. No podemos ser sólo meros espectadores; debemos también ser actores. Sólo entonces podremos hacer valer nuestras supuestas razones sobre la razón que perdimos en el mismo momento en que renunciamos a participar. Siempre estarán los que saben cómo hacer las cosas mejor aunque nunca fueron capaces de hacerlas igual ni peor. Actuemos responsablemente. La esperanza debe renovarse día a día en actos.
Osvaldo Octavio Serres
Rivadavia 2.230 - Block “B”, 8º “C”
S.M. de Tucumán
SANITARIOS ESCASOS
Es lamentable la falta de baños para el público en instituciones como bancos, supermercados y entidades de bien público. La sufrí en carne propia en un banco de la city. Me encontraba en la cola para pagar los impuestos. Como sufro un problema renal -necesito ingerir dos litros de agua al día- me apremió la necesidad de ir el baño. Cuando pregunté por el sanitario, el agente de la empresa de seguridad privada del banco me respondió que no había baños para el público. Me retiré de la fila sin abonar mis impuestos y me dirigí a un bar cercano, donde para hacer uso del sanitario me vi obligado a consu- mir un café. No es irracional solicitar que contemplen esta situación. No sólo los em pleados deben disponer de baños para damas y para caballeros; también el público usuario.
Juan Francisco Ortiz
General Paz 1.740
S.M. de Tucumán
ADICCIONES
En relación con la problemática de la toxicodependencia, hay muchos equipos multidisciplinarios -estatales y privados- profesionales que están trabajando bien sobre el tema, pero no advierto pautas que conecten esos esfuerzos para articularlos. Entiendo que pueda haber posiciones encontradas -propias de cualquier actividad-, pero urge resolverlas, ya que está en juego la salud. No habría que omitir la presencia de docentes de distintos estamentos -observadores privilegiados de este y de otros temas- y de los personas cuyos hijos sufren el problema. Hay que sumar esfuerzos. La participación de la Justicia y de las autoridades del área de salud de la provincia también es fundamental. La tan ansiada prevención me parece que está siendo sólo represión. Más fuerza para evitar los efectos y no el tratamiento de las causas.
Carlos Iriarte
flia_iriarte@arnet.com.ar
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