Una tucumana convirtió a la provincia en el escenario de su primera novela policial y llegó a la Feria del Libro
“Jazmines de Mármol”, la primera novela de Antonella Gutiérrez La Bruna, nació entre el interés por la ficción, los paisajes tucumanos y el deseo de que más jóvenes vuelvan a encontrarse con la lectura.
PRIMERA NOVELA. Antonella Gutiérrez La Bruna llevó “Jazmines de Mármol” desde Tucumán hasta la Feria del Libro. / GENTILEZA DE ANTONELLA GUTIÉRREZ LA BRUNA
Resumen para apurados
- La contadora Antonella Gutiérrez presentó en mayo su primera novela policial en la Feria del Libro de Buenos Aires, buscando posicionar a Tucumán en el género de ficción.
- La trama sigue la desaparición de una joven en escenarios tucumanos reales. Tras ser rechazada por sellos tradicionales, la autora financió y gestionó su propia edición.
- La obra se presentará en colegios secundarios para fomentar el hábito lector en jóvenes, priorizando la identidad cultural y el valor de los paisajes locales en la literatura.
Antonella Gutiérrez La Bruna siempre trabajó rodeada de números. Se recibió en la Universidad Nacional de Tucumán, se convirtió en contadora, licenciada en Economía y después completó su formación para ser profesora universitaria en Ciencias Económicas. Sin embargo, mientras desarrollaba su carrera profesional, había algo que seguía acompañándola desde chica: las ganas de escribir.
“Desde chica tenía facilidad para la escritura y la ficción era algo que me llamaba mucho la atención”, contó a LA GACETA. Durante años escribió cuentos y sostuvo una idea que aparecía cada tanto: la posibilidad de convertirse en escritora de novelas.
Esa inquietud terminó transformándose en “Jazmines de Mármol”, su primera novela publicada, un policial ambientado en Tucumán que presentó este año en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. “Me quise dar ese gusto de sentirme escritora”, explicó. “Entonces dije: tengo que publicarla”.
Un policial construido desde Tucumán
“Jazmines de Mármol” comienza con la desaparición de Jazmín Dupont, una joven de 20 años que vive en Barrio Norte. Nadie sabe si huyó, si fue secuestrada o si cumplió una amenaza que repetía desde hacía tiempo. La investigación queda en manos de Federico Salvatierra, un policía que recién empieza su camino como investigador.
A medida que avanza la historia, Federico debe enfrentarse a secretos familiares, corrupción y pistas escondidas en distintos lugares de la provincia.
La autora explicó que desde el inicio tuvo claro que quería escribir un policial. Consume series y películas del género desde hace años y le interesaba especialmente el juego que se genera entre el lector y la investigación. “Siempre estás tratando de descubrir el secreto antes que el investigador”, señaló. “Eso era lo que más me motivaba”.
Pero además del misterio, Antonella quería que Tucumán apareciera como parte central de la historia. La novela pasa por el Cementerio del Oeste, Plaza Urquiza, Yerba Buena, las escalinatas del Colegio Nacional, Raco y Tafí del Valle.
“Quise que el lector tucumano se sienta parte porque conoce esos lugares”, explicó. “Y si lo leen personas de otras provincias, que conozcan Tucumán a través del relato”.
Uno de los escenarios más importantes es el Cementerio del Oeste. Allí aparece la escultura de mármol ubicada sobre la tumba de Lola Mora, que también inspiró la portada de la novela y se convierte en una pista clave dentro de la investigación.
“La novela está llena de simbolismos”, sostuvo. “Jazmines por el personaje principal y por las flores que aparecen durante toda la historia. Y el mármol por las esculturas y las referencias que van apareciendo”.
El desafío de publicar el primer libro
Aunque escribir la novela representó un desafío importante, publicarla también abrió un mundo completamente desconocido para Antonella.
Primero intentó acercar el manuscrito a distintas editoriales tradicionales, pero muchas le respondieron que no estaban recibiendo materiales nuevos o que debía esperar años. “Yo ya había tomado la decisión de no aplazarlo más”, recordó.
Entonces decidió avanzar con la autopublicación. Hizo la inversión necesaria y trabajó junto a una editorial que la acompañó en el diseño, el maquetado y la producción física del libro. Ese proceso convivió con sus otros trabajos y con la incertidumbre propia de ingresar en un ambiente completamente nuevo.
La experiencia en la Feria del Libro de Buenos Aires le permitió confirmar algo que venía pensando hacía tiempo: todavía existe interés por la lectura, especialmente entre jóvenes.
“Vi muchos chicos de entre 20 y 30 años buscando libros”, contó. “Tal vez se lee menos horas por día, pero sí hay personas interesadas”.
El objetivo de llegar a las escuelas
Además de difundir el libro en librerías y redes sociales, Antonella empezó a impulsar presentaciones en escuelas secundarias. La Escuela de Comercio Nº1, donde estudió, ya confirmó una actividad para junio.
“Creo que hay chicos que quieren leer y tal vez todavía no encontraron un libro que los interpela”. Para la autora, acercar historias ambientadas en Tucumán también puede ayudar a que los estudiantes se sientan más identificados con la lectura. “Históricamente mucho de lo que leemos viene de otros lugares”, planteó. “¿Y si empezamos a valorar más lo nuestro?”.
Mientras continúa aprendiendo sobre distribución, ferias y promoción, Antonella ya dio el paso que durante años había imaginado: publicar su primera novela.
El próximo 28 de mayo a las 19.30 realizará la presentación oficial de “Jazmines de Mármol” en la librería El Griego, con entrada libre y gratuita.
El libro también puede conseguirse en El Griego Libros, Libro de Oro y Tucumán Libros de Yerba Buena, además de contactarla a través de Instagram en @anto.glabruna.







