09 Febrero 2003 Seguir en 
SALTA.- Los salteños no pueden creer lo ocurrido. Un ataque aberrante, que tuvo como víctima a una nena de 8 años, tendría como principal protagonista a un conocido abogado y empresario de Salta.
El viernes al mediodía, la mucama de un hotel alojamiento escuchó en la suite 23 el llanto de una niña. Llamó a seguridad, y dos guardias acudieron, pero no lograron que les abrieran la puerta.
Desde adentro, según el relato que reconstruyó el diario "El Tribuno", una voz masculina advirtió que todo estaba bien, y que no había problemas. Pero el llanto persistía; por lo tanto llamaron a la Policía. Los uniformados fueron insultados cuando pidieron al hombre que abra la puerta. Entonces fueron a buscar el duplicado de la llave de la habitación.
Un cuadro aterrador
Cuando entraron, los policías, los guardias y la mucama quedaron horrorizados: en medio de la cama, semidesnuda, estaba la nena de 8 años. La mucama abrazó a la pequeña y se quedó con ella; mientras los efectivos buscaban al hombre que había gritado, momentos antes, desde adentro.
En el estacionamiento, ya sobre una camioneta Ford F-100, detuvieron a un hombre que se habría identificado como Simón Hoyos, según publicó en la tapa el diario salteño.
El sospechoso, casado y padre de seis hijos, es conocido en Salta por ser abogado, por su éxito empresarial en el ámbito de la minería, y por sus estrechos contactos con el mundo de la política. La noticia conmocionó a los salteños.
Hoyos, según se informó, está acusado de abuso simple puesto que no llegó a violar a la nena. Por esto, no se descarta que durante el transcurso de la semana quede en libertad, mientras prosigue la investigación judicial en su contra.
La víctima es hija de la empleada doméstica de la casa que el acusado tiene en Cerrillos, la zona más paqueta de la capital.
El abogado habría llevado a la niña hasta el hotel, ubicado en las afueras de la ciudad de Salta, mediante engaños; y no se sabe por qué no concretó la agresión sexual antes de ser descubierto.
Los médicos que examinaron a la víctima informaron que no sufrió lesiones de ningún tipo. Aunque aclararon que está alterada emocionalmente por la situación que vivió. (Especial)
El viernes al mediodía, la mucama de un hotel alojamiento escuchó en la suite 23 el llanto de una niña. Llamó a seguridad, y dos guardias acudieron, pero no lograron que les abrieran la puerta.
Desde adentro, según el relato que reconstruyó el diario "El Tribuno", una voz masculina advirtió que todo estaba bien, y que no había problemas. Pero el llanto persistía; por lo tanto llamaron a la Policía. Los uniformados fueron insultados cuando pidieron al hombre que abra la puerta. Entonces fueron a buscar el duplicado de la llave de la habitación.
Un cuadro aterrador
Cuando entraron, los policías, los guardias y la mucama quedaron horrorizados: en medio de la cama, semidesnuda, estaba la nena de 8 años. La mucama abrazó a la pequeña y se quedó con ella; mientras los efectivos buscaban al hombre que había gritado, momentos antes, desde adentro.
En el estacionamiento, ya sobre una camioneta Ford F-100, detuvieron a un hombre que se habría identificado como Simón Hoyos, según publicó en la tapa el diario salteño.
El sospechoso, casado y padre de seis hijos, es conocido en Salta por ser abogado, por su éxito empresarial en el ámbito de la minería, y por sus estrechos contactos con el mundo de la política. La noticia conmocionó a los salteños.
Hoyos, según se informó, está acusado de abuso simple puesto que no llegó a violar a la nena. Por esto, no se descarta que durante el transcurso de la semana quede en libertad, mientras prosigue la investigación judicial en su contra.
La víctima es hija de la empleada doméstica de la casa que el acusado tiene en Cerrillos, la zona más paqueta de la capital.
El abogado habría llevado a la niña hasta el hotel, ubicado en las afueras de la ciudad de Salta, mediante engaños; y no se sabe por qué no concretó la agresión sexual antes de ser descubierto.
Los médicos que examinaron a la víctima informaron que no sufrió lesiones de ningún tipo. Aunque aclararon que está alterada emocionalmente por la situación que vivió. (Especial)







