WASHINGTON, Estados Unidos.- Ni los U$S 2 billones que se podrían destinarse para impulsar a la economía y para la recuperación del sector financiero, ni el voto positivo del Senado que convierte en ley el programa de estímulo impulsado por el presidente Barack Obama, fueron suficientes para detener la fuerte caída de Wall Street, que hoy cerró con una baja del 5 %.
El gobierno estadounidense anunció hoy que el nuevo plan de rescate, con fondos provenientes de capitales privados y estatales, para ayudar a los mercados financieros a salir de la crisis. En tanto, el Senado aprobó el programa de estímulo fiscal impulsado por el Poder Ejecutivo, de U$S 838.000 millones, por un escaso de 61 votos a favor y 37 en contra. Los anuncios y la votación, sin embargo, fueron recibidos con escepticismo en Wall Street, donde el índice Dow Jones cedió 4,62%.
La suma para la compra de activos tóxicos de los bancos podría extenderse de una partida inicial de 500 mil millones hasta el billón de dólares, dijo el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner.
En tanto, otro billón se destinará a ampliar un programa temporal de la Reserva Federal (Fed) para la compra de créditos que impulsen el consumo, consignaron las agencias de noticias Ansa y DPA.
Modificaciones
El plan avalado por los senadores modificó en parte el aprobado la semana pasada por la Cámara de Representantes, y ahora pasará a una comisión bicameral para consensuar un texto definitivo que pueda ser ratificado por el presidente Obama.
Los votos positivos obtenidos en el Senado superaron apenas el número necesario, gracias a los sufragios favorables de tres republicanos que se sumaron a la totalidad de la bancada demócrata.
La Cámara de Representantes (Diputados) había aprobado hace dos semanas una versión del plan, por 819 mil millones de dólares, y ambas cámaras formarán ahora una comisión para redactar un texto de consenso.
El presidente Obama y los líderes demócratas en el Congreso pusieron un ultimátum a los legisladores: la ley definitiva debe estar lista antes del Día de los Presidentes, el próximo lunes.
Aproximadamente un tercio del llamado Plan de Recuperación y Reinversión se destinará a rebajas fiscales que favorecerán, según prometió el jefe de Estado, al 95% de las familias del país.
Además, el plan, que permitiría salvar o crear entre 3 y 4 millones de empleos, incluye inversiones en infraestructura, energías renovables, transporte, sanidad y educación, y ayudas a los Estados con problemas para cumplir con sus presupuestos. (Télam)







