MADRID.- ETA respondió a la exclusión electoral de las formaciones políticas de su entorno con el primer ataque terrorista en Madrid en algo más de dos años. Una potente furgoneta bomba estalló ayer por la mañana en una zona empresarial de la capital española sin dejar heridos, pero sí daños materiales en edificios y en 50 vehículos.
El Tribunal Supremo español anuló las candidaturas electorales de D3M (Democracia 3 Millones) y Askatasuna (Libertad), por considerar por unanimidad que ambas son instrumentos creados por ETA para suceder a la ilegalizada Batasuna (Unidad), su brazo político. De esta forma, las elecciones autonómicas del 1 de marzo en el País Vasco, en el norte de España, serán las primeras en las que la izquierda independentista no estará presente bajo ninguna sigla. En esos comicios, por primera vez en muchos años el Partido Socialista (PSOE) de José Luis Rodríguez Zapatero cuenta con oportunidades de arrebatar el poder regional al nacionalismo vasco.
Llamado previo
La furgoneta explotó después de que las fuerzas de seguridad desalojaron y acordonaron el lugar, en el Campo de las Naciones, una zona empresarial en el noreste de Madrid. La camioneta había sido robada el domingo en Madrid; se investiga la cantidad de explosivos con que contaba. El vehículo se hallaba estacionado junto al edificio de la empresa Ferrovial Agromán, vinculada a la construcción de la línea de alta velocidad en el País Vasco, uno de los objetivos terroristas declarados por la organización.
Cuatro llamadas en nombre de ETA habían alertado a bomberos y Cruz Roja, entre otros, de que iba a producirse el estallido. Se trata del primer atentado de ETA en Madrid desde que el 30 de diciembre de 2006 hizo explotar una furgoneta bomba en el aparcamiento de la Terminal 4 del aeoropuerto de la ciudad.
La organización separatista armada ha matado más de 800 personas desde 1968 en su pretensión de lograr la independencia del País Vasco. (DPA)








