No hubo víctimas en un ataque de ETA en Madrid

Sólo se registraron daños materiales. El Gobierno dijo que se trata de una respuesta porque dos partidos políticos vascos no podrán presentarse en elecciones.

09 Febrero 2009

MADRID, España.-Una furgoneta bomba estalló hoy en una zona de negocios ubicada el este de la capital española y sólo se registraron grandes daños materiales pero no hubo heridos. El ataque fue atribuido por el Gobierno a la organización vasca  ETA, que podría así haber respondido a la decisión judicial de anular las candidaturas de dos partidos independentistas.

El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, interpretó el hecho como una reacción de la entidad a la decisión del Tribunal Supremo español de impedir las candidaturas a las elecciones regionales del País Vasco, que se celebrarán el 1 de marzo, de los partidos independentistas vascos, D3M (Democracia Tres Millones) y Askatasuna, considerados testaferros de Batasuna, brazo político de ETA, ilegalizado en el 2003.

Desde Bilbao, el presidente del gobierno regional, el nacionalista moderado Juan José Ibarretxe condenó el atentado de la manera más enérgica" y pidió a ETA que desaparezca de una vez por todas.

El líder del opositor Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, expresó su condena por el ataque e instó a la sociedad a continuar con el objetivo de vencer a la organización armada. Rajoy saludó la decisión judicial de ilegalizar a los dos partidos independentistas.

Además, el juez español Baltasar Garzón, juez de la Audiencia Nacional, principal instancia judicial española, decidirá el martes si suspende las actividades de estos dos partidos.

Estallido
La explosión, que se escuchó en un amplio radio, causó daños en los autos y edificios de los alrededores y dejó un cráter de un metro de profundidad en el suelo. Varios llamados anónimos a los bomberos, a los servicios sanitarios de urgencia y a la Cruz Roja alertaron de la inminente explosión de una furgoneta. El vehículo había sido robado ayer en Madrid, según precisó el ministro del Interior.

El atentado se produjo cerca de las oficinas de la empresa constructora Ferrovial, que participa de los trabajos del tren de alta velocidad vasco, blanco de los atentados de ETA.

La última víctima mortal reivindicada fue justamente el responsable de una empresa que trabaja en ese proyecto, Ignacio Uría, de 70 años, muerto a tiros el 3 de diciembre pasado en Azpeitia, en el País Vasco. (Reuters)

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