Son cerca de 100 los muertos por los incendios en Australia

Las enormes llamas tienen la altura de un edificio de cuarto pisos. Se perdieron 700 viviendas. Las autoridades temen que se incremente el número de víctimas.

DESASTRE. Se cree que el incendio fue provocado intencionalmente. Reuters
DESASTRE. Se cree que el incendio fue provocado intencionalmente. Reuters
08 Febrero 2009
SYDNEY, Australia.- Los incendios forestales en más de 150 mil hectáreas en el sureste de Australia causaron ya al menos 96 muertos, destruyeron 700 viviendas y dejaron sin luz a otras 14.000, lo que los convierte en los peores de la historia del país.

Las autoridades temen que el número de víctimas sea aún mayor porque recién hoy comenzaron a analizar mejor restos de viviendas, cobertizos y vehículos tras los incendios, que se iniciaron el viernes.

Más de 150.000 hectáreas de bosques ubicados en el norte de Melbourne, fueron arrasadas por las llamas alentadas por los fuertes vientos y las temperaturas récord.

"Llevará algún tiempo poder identificar o siquiera conocer el sexo y edad de varias víctimas", informó el jefe de policía, Kieran Walshe.

"El infierno con toda su furia visitó a las buenas personas de Victoria en las últimas 24 horas. Es una tragedia para la nación", declaró el primer ministro australiano, Kevin Rudd, quien pidió cooperación al Ejército y anunció un fondo de seis millones de dólares para asistir a las víctimas y reparar los daños.

"Esto es un infierno pero en la tierra. Algunos de esos fuegos, sencillamente, no fueron posibles de controlar. Había bomberos que literalmente enfrentaban llamas de una altura de cuatro pisos ", contó John Brumby, alcalde de Victoria.

En el pueblo de Klinglake al menos seis personas murieron cuando las llamas arrasaron toda la localidad. Peter Mitchell, un residente de esa localidad, afirmó que confiaba en sobrevivir al infierno junto a otras 200 personas, las cuales se habían refugiado en el parque de bomberos.

Para frustrar a los incendiarios -se cree que la mitad de los fuegos forestales fueron generados intencionalmente- las autoridades cerraron algunos parques nacionales y pusieron bajo vigilancia a aquellos que consideran pirómanos.

En la zona rural al norte de Melbourne la situación es particularmente desastrosa y las consecuencias superaron las de 1983, en el llamado "miércoles de ceniza", cuando 75 personas perdieron la vida. (Télam)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios