08 Febrero 2003 Seguir en 
El robo "por catálogo", la modalidad delictiva detectada recientemente en Tucumán, parece haberse instalado sin que los investigadores puedan dar con los ladrones ni con los revendedores de los aparatos que empezaron a ser seleccionados en almacenes y negocios de barrio.
Uno de los botines más preciados por los delincuentes que se dedican a este tipo de hechos son las balanzas electrónicas.El jueves, cerca de las 22, dos jóvenes entraron armados al almacén de Carmen Lazarte, en Bolivia al 3.000, de Villa Santillán. Encañonaron a su hijo Ezequiel Varela, de 16 años, y se llevaron la balanza y una caja metálica con unos $ 20.
"Uno le apuntaba al pecho con el revólver a mi hijo, y el otro tironeaba de la balanza hasta que la sacó", comentó la mujer, a quien ya le ofrecieron un aparato similar de segunda mano.Lazarte sufrió ya tres asaltos en su negocio, y varios de sus vecinos sufrieron arrebatos o asaltos callejeros. Los comerciantes de la zona también fueron víctimas de los atracos, y muchos locales cuentan con vigilancia propia.
Los precios de las balanzas explican la razón por la que se convirtieron en piezas tan preciadas. Nuevas, la más barata cuesta alrededor de $ 2.000, y usada (si no es robada), alrededor de $ 1.000. Las que son producto de ilícitos cuestan menos de $ 800.
Según fuentes policiales, en Tucumán habría una organización dedicada a recibir pedidos y a encargarles a ladrones de poca monta el trabajo, para luego venderlas.
Entre el lunes y el martes pasados, se robaron al menos tres balanzas en la zona de Villa 9 de Julio, y durante la semana se produjeron otros atracos similares. En casi todos los casos, los ladrones responden a las mismas características. Uno es rubio de ojos claros, y el otro tiene el pelo teñido. Circulan en motos, aparentemente robadas.
Uno de los botines más preciados por los delincuentes que se dedican a este tipo de hechos son las balanzas electrónicas.El jueves, cerca de las 22, dos jóvenes entraron armados al almacén de Carmen Lazarte, en Bolivia al 3.000, de Villa Santillán. Encañonaron a su hijo Ezequiel Varela, de 16 años, y se llevaron la balanza y una caja metálica con unos $ 20.
"Uno le apuntaba al pecho con el revólver a mi hijo, y el otro tironeaba de la balanza hasta que la sacó", comentó la mujer, a quien ya le ofrecieron un aparato similar de segunda mano.Lazarte sufrió ya tres asaltos en su negocio, y varios de sus vecinos sufrieron arrebatos o asaltos callejeros. Los comerciantes de la zona también fueron víctimas de los atracos, y muchos locales cuentan con vigilancia propia.
Los precios de las balanzas explican la razón por la que se convirtieron en piezas tan preciadas. Nuevas, la más barata cuesta alrededor de $ 2.000, y usada (si no es robada), alrededor de $ 1.000. Las que son producto de ilícitos cuestan menos de $ 800.
Según fuentes policiales, en Tucumán habría una organización dedicada a recibir pedidos y a encargarles a ladrones de poca monta el trabajo, para luego venderlas.
Entre el lunes y el martes pasados, se robaron al menos tres balanzas en la zona de Villa 9 de Julio, y durante la semana se produjeron otros atracos similares. En casi todos los casos, los ladrones responden a las mismas características. Uno es rubio de ojos claros, y el otro tiene el pelo teñido. Circulan en motos, aparentemente robadas.







