LA PAZ.- El presidente Evo Morales promulgará hoy una nueva Constitución de corte estatista e indigenista, en medio de un escándalo de corrupción en la petrolera estatal que alcanza a uno de sus colaboradores más cercanos y que amenaza con salpicar incluso a su hermano.
Morales pretende encarar las reformas apoyado en la nueva Carta Magna con la que prometió refundar su país, el más atrasado de la región, a partir de un rol más preponderante del Estado en la actividad económica. Los movimientos sociales, campesinos e indígenas participarán del acto que pretende reunir a medio millón de personas en la planicie de El Alto, la ciudad que en 2003 planteó elaborar un nuevo texto constitucional para permitir la inclusión de 36 naciones originarias.
A la ceremonia fueron invitados el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza; la premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchu, y personalidades y funcionarios de países de la región.Sin embargo, la fiesta quedó empañada por denuncias de corrupción que provocaron esta semana la caída del presidente de la petrolera estatal YPFB, Santos Ramírez, del círculo íntimo de Morales. Ramírez es investigado por incumplimiento de deberes, uso indebido de influencias y contratos lesivos al Estado, según la viceministra de Transparencia, Nardi Suxo, encomendada por Morales para efectuar las indagaciones.
Trama siniestra
Por otro lado, una investigación de una comisión del Senado y una citación de la Fiscalía a declarar al ex ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, nombrado en reemplazo de Ramírez, levantó nuevas inquietudes en el marco de un caso de asesinato y robo, que destapó un escándalo de corrupción y coimas que cada vez involucra a más personas ligadas al gobierno. El caso se puso al descubierto tras el asesinato el 27 de enero pasado de un directivo de esa firma, que llevaba U$S 450.000 en efectivo y que, según parece, tenían como destinatario al ahora destituido Ramírez. Villegas fue posesionado por Morales al frente de YPFB para investigar a fondo el contrato con Catler Uniservice, que ya recibió U$S 35 millones de anticipo por una obra hasta ahora inexistente. El contrato, plagado de irregularidades, fue suscripto por un monto de U$S 86 millones, a pesar de que el capital de la firma argentino-boliviana era de U$S 7.000.
En tanto, el presidente de la comisión del Senado que investiga el caso, Walter Guiteras, reveló que Hugo Morales, hermano del mandatario, es sospechoso de formar parte del esquema de corrupción en YPFB.
La presunción partió de una fotografía en la que se ve a Hugo en compañía de Fernando Córdova, principal implicado en el asesinato de Jorge O’Connors, dueño de Catler Uniservice, quien fue asesinado esta semana por sicarios que le arrebataron un maletín con los U$S 450.000 que iban a ser entregados a familiares de Ramírez. Hugo admitió que conoce a Córdova, pero que no tiene nada que ver en el asunto. Según dijo, lo presentó hace un par de años “un viejito, Luis Alberto ‘Chito’ Valle”. Se trata de un ex prefecto de La Paz, actualmente procesado por corrupción. (Télam-DPA)








