El menor que chocó a la médica deberá ir a un psicólogo y no podrá conducir hasta los 21 años
El juez de Menores, Raúl Ruiz, dispuso que el adolescente de 17 años permanezca bajo la estricta custodia de su juzgado, entre otras medidas. El chico fue dado de altay está en su casa, con custodia policial. Buscan establecer si había ingerido bebidas alcohólicas.
Ya nada será igual en su vida. El adolescente de 17 años que protagonizó el accidente que causó la muerte de la médica María Cecilia Reales no podrá volver a conducir un automóvil mientras no haya cumplido 21 años, según lo dispuso el juez de Menores, Raúl Ruiz. Además, el magistrado ordenó que el menor permanezca bajo la estricta custodia del Juzgado que dirige hasta tanto haya cumplido la mayoría de edad, y que durante este año se someta a un tratamiento psicológico con profesionales del Poder Judicial.
Ruiz dispuso las estrictas medidas tutelares luego de la entrevista que mantuvo con los padres del adolescente ayer a la mañana. Durante el encuentro, según confirmaron fuentes judiciales, Ruiz se interiorizó de las actividades que realizó el adolescente minutos antes antes del choque, y de los motivos por lo que no se sometió al dosaje alcohólico cuando estuvo internado en el hospital Centro de Salud junto con su amigo.
Luego de la entrevista, Ruiz ordenó que el muchacho permanezca detenido en su domicilio hasta tanto pueda declarar ante la fiscala Adriana Reinoso Cuello, quien investiga la causa.
El martes, poco antes de las 7, el adolecente circulaba junto con otro muchacho de su edad por avenida Aconquija a bordo de un Ford Fiesta. Al llegar a la intersección con calle Moreno, su automóvil embistieron violentamente el lateral del auto de la médica, que estaba intentando cruzar la avenida en su Peugeot 206 azul.
Reales, que tenía 39 años, había salido de su domicilio y se dirigía al Hospital de Niños, donde trabajaba como pediatra.
Violento impacto
Según algunos testigos, el auto de los jóvenes circulaba a gran velocidad. El impacto fue tan violento que destrozó el costado izquierdo del rodado de Reales, quien falleció minutos después mientras era asistida por los médicos.
Los adolescentes, en tanto, fueron llevados primero al hospital Centro de Salud, y luego trasladados a un sanatorio privado. El acompañante del menor investigado fue dado de alta el martes al mediodía, mientras que el conductor abandonó recién ayer el sanatorio.
Ariel Luzcubir, esposo de Reales, anticipó a LA GACETA que sus abogados Pablo Rivera y Ariel Lezcano realizarán diversas presentaciones ante la fiscala Reinoso Cuello y el juez Ruiz. Los familiares de la víctima buscan determinar si los adolescentes estaban ebrios al momento del choque. Para ello, los abogados solicitarán que un grupo de peritos realice una minuciosa inspección ocular dentro del vehículo, para confirmar esa hipótesis. “Varios testigos dijeron que dentro del auto había una bolsa con hielo, vasos y botellas. La Policía secuestró una botella de fernet. Para nosotros, eso es una prueba más que importante para avalar esa versión”, dijo Rivera.
Mientras tanto, el adolescente permanece con vigilancia policial en su casa, ubicada en un country de Yerba Buena, donde cumple las medidas tutelares impuestas por el juez Ruiz.
El muchacho fue operado el martes, pues sufrió fractura de rótula en una de sus piernas. Según confirmaron fuentes médicas, la próxima semana volverá a ser operado de esa misma lesión.








