La guerrilla liberó al último de los cautivos políticos

Se completó el proceso iniciado el domingo.

REENCUENTRO. El ex diputado Sigifredo López, con su esposa y sus hijos. REUTER
REENCUENTRO. El ex diputado Sigifredo López, con su esposa y sus hijos. REUTER
06 Febrero 2009

BOGOTA.- El ex diputado regional Sigifredo López, de 45 años, el último civil que quedaba en manos de las FARC, fue entregado ayer a la misión humanitaria que lo rescató en la selva del sur de Colombia. Se completó así el proceso de seis liberaciones que las FARC anunció en diciembre. El domingo ya habían sido entregados tres policías y un militar, y el martes, el ex gobernador Alan Jara.
Con buzo negro, gorra y botas, López descendió en el aeropuerto de Palmira, cerca de Cali, y se estrechó en un largo abrazo con sus dos hijos, Lucas y Sergio, y con su esposa, Patricia Nieto, a quienes no veía desde hacía seis años y 10 meses. “Estoy bien, estoy bien, gracias”, fue lo único que López -con un crucifijo al cuello- dijo a los periodistas, un rato después de saludar con su brazo en alto.
López es el único sobreviviente de un grupo de 12 diputados secuestrados en la Asamblea departamental del Valle del Cauca en abril de 2002. El resto murió en junio de 2007, en un hecho confuso que las FARC atribuyeron a un enfrentamiento con paramilitares. López se salvó de morir debido a que fue separado del campamento en el que se hallaba el resto de sus compañeros, por lo que su versión sobre ese momento es esperada con expectativa. Tras la entrega de los cuerpos por parte de la guerrilla, la Fiscalía concluyó que las muertes eran responsabilidad de las FARC y que no había habido enfrentamiento alguno.
Jara, liberado el martes, y López eran los dos últimos civiles del grupo de rehenes considerados canjeables que tenían las FARC tras las liberaciones, rescates y fugas en los últimos dos años. La organización pretendía cambiarlos por cerca de 500 insurgentes presos.

Los canjeables
En su breve informe, el vocero del Comité Internacional de la Cruz Roja dijo que seguirá trabajando con los grupos armados, ofreciendo los buenos oficios como organismo humanitario para facilitar la liberación de todos los rehenes y continuará prestando atención a las víctimas del conflicto. Con la liberación de López, las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) ya no tienen políticos entre sus rehenes. Conservan 22 policías y militares, a los que proponen entregar en canje por rebeldes presos. (Télam)

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