Mansos y rebeldes

La política vieja es ciega a un nuevo paisaje social.

08 Febrero 2003
Lo que tiene de interesante la realidad es que es más compleja de lo que parece. Y el escenario social de Tucumán no escapa de esa riqueza de matices, aunque no se observa que el gobierno provincial sea capaz de interpretar, organizar y reaccionar ante esa complejidad.
Es un año electoral, con partidos políticos enfrascados en sus propias internas. Y tanto el gobernador Julio Miranda como los legisladores y "cuadros" de la política vieja parecen ciegos o indiferentes ante agentes sociales y factores de presión, que conforman un paisaje de intereses hasta ahora novedoso en Tucumán.
Por ejemplo, un nuevo sector acaba de sumarse al fenómeno de la llamada "resistencia civil". Y no es un flamante grupo de piqueteros. Son los representantes empresarios y de la producción que, ante la ola de inseguridad, le advirtieron al gobierno provincial que se armarán en defensa propia, y anticiparon que dejarán de pagar impuestos. Desde la Casa de Gobierno, la respuesta fue la de siempre: cambiarán funcionarios.
También esta semana, vecinos de un barrio de esta ciudad evitaron un robo en una casa del vecindario gracias a la organización barrial.
En el otro extremo -el de la inacción- sonó alarmante la percepción de una representante de la Fundación española Mensajeros de la Paz, que se manifestó sorprendida al ver en Tucumán tanta gente "mansa, como vencida".

Manzaneras a la tucumana
En la misma provincia, "Chiche" Duhalde empezó esta semana a diseñar su propio capital político en el norte, con el armado de las "manzaneras". Es un ejército de mujeres que trabajará en acción social. Muchas de ellas son líderes barriales naturales, pero hay otras que ya muestran los mismos vicios políticos que los de los vituperados punteros tradicionales, con la sola diferencia de que estas usan faldas.
También esta semana, en Tucumán, una auditoría del gobierno nacional descubrió que las maestras de algunas escuelas habrían cometido irregularidades en el manejo de los fondos de los comedores. Con antecedentes como este y el del "caso Suedan", el ministerio de Educación de la Provincia debería estrechar los controles sobre un área tan sensible como la de la comida de los chicos.

"Capital social"
En la década de 1990, en pleno consenso de Washington, comenzó a circular en el mundo una nueva noción de desarrollo, con un emergente novedoso: el de "capital social". Uno de sus mentores, Robert Putnam, lo definía como el grado de confianza existente en una sociedad, las normas de comportamiento cívico practicadas y el nivel de asociatividad que caracteriza a esa sociedad.
En Tucumán hay señales de asociacionismo y de civismo. Pero hasta ahora son débiles, frente al peso de la política vieja, cuyos protagonistas, sin embargo, se resisten a admitir que la democracia partidaria en estado puro, la que creó castas de funcionarios privilegiados que pasaron sin intervalos de la bicicleta a la 4 x 4, ya fue.

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