Los últimos incidentes registrados en el barrio 11 de Febrero, uno de los más "calientes" de Villa 9 de Julio, causaron preocupación en la Policía. "Es una zona complicada. Un 60 % de los jóvenes tuvo conflictos con la ley, por lo menos una contravención. Por eso intentamos patrullar permanentemente la zona para darles seguridad a los vecinos", indicó el comisario Ramón Jaime Ferreira, jefe de la seccional 10a.
El sábado, la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop) concretó seis allanamientos en el barrio por orden de la Justicia. Durante los procedimientos fueron detenidas ocho personas, varias de ellas miembros de la familia Toro. Los policías se incautaron de 1,5 kg de cocaína, unos $ 60.000, armas y vehículos, entre otros elementos. Pero, pese al operativo, los vecinos aseguran que aún hay dealers operando en la zona.
"Somos pocos los buenos y muchos los malos; esto es una cadena de ?transas?", le dijo el domingo Norma Cisnero a LA GACETA. Al día siguiente, un presunto "transa" golpeó a su padre, aparentemente como represalia por lo que había expresado la mujer. "¡Yo no soy un chorro; yo vendo droga y soy pesado, así que conmigo no se metan!", gritaba el agresor, según una vecina.
Cisnero radicó la denuncia en la seccional 10a. "Nosotros patrullamos la zona, Pero en ningún momento la familia de la víctima solicitó custodia. Además, la Justicia todavía no ordenó la detención del sospechoso, que ya fue identificado", indicó el comisario Ferreira.
El jefe de la comisaría, que tiene en su jurisdicción a Villa 9 de Julio, calificó la zona de "complicada". "Varias veces hicimos procedimientos en algunos barrios y nos apedrearon. Incluso hubo policías heridos. Es algo común en la zona. Sin ir más lejos, ayer (por el miércoles) arrestamos una persona por una contravención y la gente empezó a tirar piedras", destacó Ferreira y afirmó que será difícil esclarecer quiénes fueron los jóvenes que apedrearon a periodistas de este diario el miércoles. "Es difícil determinarlo, porque acá hay mucha gente que se maneja así", afirmó.
En ese sentido, según el jefe de Policía, comisario Hugo Sánchez, el escenario en Villa 9 de Julio puede llegar a cambiar drásticamente en los próximos dos meses. "Se va a hacer un trabajo similar al que se hará en Costanera, con un programa de integración comunitaria encarado desde la fuerza, Políticas Sociales y otras áreas del Gobierno", anunció Sánchez y aseguró que hay planes de trabajar con varias áreas del Estado. "No sólo la Policía estará en esta planificación, sino que se estudia, entre otras cosas, proveer de más iluminación a la zona -indicó-. Nosotros aumentaremos la presencia policial y el diálogo con vecinos, ONG, escuelas y Caps. La idea es canalizar las necesidades de la gente al área que correspondan".
Para concretar el plan, aseguró Sánchez, se realizará un relevamiento, que consistirá en entrevistas con personas del barrio. "De esta manera, también se logrará la erradicación de quienes operan ilícitamente en la zona y se ganará la confianza de los vecinos", informó.







