07 Febrero 2003 Seguir en 
Terminó la huelga de hambre en la cárcel. Ayer a las 13.30, en presencia del defensor del pueblo, Juan Eduardo Rojas, una comisión de internos del penal de Villa Urquiza, y el director de Institutos Penales, Roberto Vallejo, firmaron un acta en la que el funcionario se comprometió a cumplir con algunos de los reclamos de los reclusos.
El lunes a la mañana, más de 580 reos iniciaron la medida de fuerza, reclamando un incremento en las reducciones de pena que otorgó el Ejecutivo y mejores controles médicos, entre otras cosas.
Vallejo prometió gestionar ante las salas penales, los juzgados y defensorías la aceleración de las causas de los procesados.
También se comprometió a regularizar las visitas de familiares, que se habían suspendido por la huelga, y a prestar atención médica individual a los internos y la compra de medicamentos para quienes están infectados con HIV, tal como lo reclamaban los reos. Además, Vallejo les aseguró que no se tomarán represalias por la protesta.
El arreglo llegó cuando Vallejo, según se supo, estaba por empezar a aplicar sanciones contra los líderes de la revuelta.
El lunes a la mañana, más de 580 reos iniciaron la medida de fuerza, reclamando un incremento en las reducciones de pena que otorgó el Ejecutivo y mejores controles médicos, entre otras cosas.
Vallejo prometió gestionar ante las salas penales, los juzgados y defensorías la aceleración de las causas de los procesados.
También se comprometió a regularizar las visitas de familiares, que se habían suspendido por la huelga, y a prestar atención médica individual a los internos y la compra de medicamentos para quienes están infectados con HIV, tal como lo reclamaban los reos. Además, Vallejo les aseguró que no se tomarán represalias por la protesta.
El arreglo llegó cuando Vallejo, según se supo, estaba por empezar a aplicar sanciones contra los líderes de la revuelta.







