06 Febrero 2003 Seguir en 
Los delincuentes tienen cada vez más artilugios para sorprender a sus víctimas y para huir.
Un ladrón aprovechó una ruidosa manifestación para asaltar un negocio, y huyó mezclándose entre la gente. Ayer a las 12, la farmacia de la esquina de las avenidas Mate de Luna y Mitre estaba sin clientes, y por la vereda del local pasaba una manifestación del Sindicato de Trabajadores de Vialidad.
La farmacéutica Patricia de la Rosa fue encañonada con un revólver por el ladrón. "Me dijo que le diera toda la plata y que me fuera para atrás. Abrió la caja y sacó $ 50", explicó.
En Yerba Buena, dos jóvenes asaltaron el domingo una casa donde funciona una veterinaria (Diego de Villarroel al 1.800). Ingresaron con el pretexto de que tenían un animal enfermo. Se llevaron 3.500 dólares y $ 6.000 en efectivo. Luego maniataron a una mujer y a su hija, con cadenas para perros, y se fueron.
Una modalidad que parece haberse instalado en Tucumán es la del robo de motos aprovechando que los conductores frenan ante los baches. Eso le sucedió a Héctor Salas en Guyana y Perú, Yerba Buena, el martes a la noche, cuando le quitaron su Honda CG a punta de pistola.
Un ladrón aprovechó una ruidosa manifestación para asaltar un negocio, y huyó mezclándose entre la gente. Ayer a las 12, la farmacia de la esquina de las avenidas Mate de Luna y Mitre estaba sin clientes, y por la vereda del local pasaba una manifestación del Sindicato de Trabajadores de Vialidad.
La farmacéutica Patricia de la Rosa fue encañonada con un revólver por el ladrón. "Me dijo que le diera toda la plata y que me fuera para atrás. Abrió la caja y sacó $ 50", explicó.
En Yerba Buena, dos jóvenes asaltaron el domingo una casa donde funciona una veterinaria (Diego de Villarroel al 1.800). Ingresaron con el pretexto de que tenían un animal enfermo. Se llevaron 3.500 dólares y $ 6.000 en efectivo. Luego maniataron a una mujer y a su hija, con cadenas para perros, y se fueron.
Una modalidad que parece haberse instalado en Tucumán es la del robo de motos aprovechando que los conductores frenan ante los baches. Eso le sucedió a Héctor Salas en Guyana y Perú, Yerba Buena, el martes a la noche, cuando le quitaron su Honda CG a punta de pistola.







