Los “transas” de Costanera atacan a Dionisia donde más le duele. “No tengo miedo de lo que me hagan a mí, pero que no se metan con ellos”, dice la mujer, que integra el grupo de las Madres de la Esperanza. Por segunda vez en una semana, presuntos dealers atacaron a uno de los hijos de Dionisia.“Todas las noches, los ‘transas’ pasan por mi casa y gritan que van a matarme por las denuncias que está haciendo mi mamá”, dijo preocupado Luis Héctor Pérez, de 29 años, el joven que fue amenazado de muerte ayer.
Poco después del mediodía, Pérez salió de su casa, ubicada en Guatemala al 1.500. Saludó a los tres agentes de Patrulla Motorizada apostados a la puerta, que custodian a su familia desde hace casi dos semanas, y comenzó a caminar por la desolada calle de tierra. “Iba a la casa de un vecino que vive a dos cuadras”, relató el joven. Antes de llegar vio un grupo de muchachos que integran la banda de un presunto “transa” conocido como “Arbolito”. “Ya los había visto pasar en motos; sospechaba que me iban a atacar en cualquier momento”, dijo Pérez. Para evitar ser agredido, dijo el hijo de Dionisia, se escondió en un quiosco ubicado en un pasaje sin nombre, a la altura de Guatemala al 1.600. “Uno de los tipos me vio entrar y corrió a buscarme. Sacó un revólver y me dijo: ‘vos y tu vieja son los botones (sic) del barrio. Salí para afuera que te c... matando’”, afirma Pérez que le dijo. “La cosa no pasó a mayores porque llegó la Policía”, afirmó una testigo. Pero los agentes fueron apedreados, por lo cual no pudieron detener a los que habían amenazado a Pérez. “Ya no son simples palabras. Estos tipos pasaron a la agresión. La Justicia ya tiene las denuncias y las pruebas”, dijo preocupada Dionisia.
No es la primera vez la mujer tiene problemas por las denuncias que realizó con respecto al tráfico de droga en Costanera. Hace ocho días, dos hombres intentaron apuñalar a otro de sus hijos, de 18 años, según denunció en la seccional 11a. En esa ocasión, acusó a Daniel “Ordóñez” Tévez de haber orquestado la agresión. “Todos los vecinos estamos sufriendo las consecuencias de que nosotros cuidemos a nuestros hijos. Tenemos vigilancia en nuestra casa, pero parece que no alcanza con eso; necesitamos más policías en las calles”, aseveró Dionisia. Y añadió: “a estos tipos los voy a enfrentar siempre. No les tengo miedo, porque ya destrozaron la mitad de mi vida enviciando a mis hijos con sus drogas”. Pérez, según dijo su madre, está intentando recuperarse de su adicción al “paco”. “Los ‘transas’ lo conocen porque él antes les compraba. Pero ahora, gracias a Dios, está haciendo un tratamiento y voy a poder internarlo”, concluyó Dionisia.
Tévez se presentó en la Justicia y ante la fiscala de feria, Adriana Reinoso Cuello, negó haber participado de la agresión que sufrió el hijo de Dionisia. “Me quieren perjudicar”, dijo el hombre, y negó ser vendedor de drogas.
“Es cosa de todos los días”
La intervención de un grupo de cómplices de los delincuentes impidió que personal de Patrulla Motorizada detuviera ayer al hombre que amenazó al hijo de Dionisia. “No hirieron a nadie, pero esto es cosa de todos los días”, aseveró el comisario Luis Mansilla, jefe de la división.
El policía explicó que la familia de la mujer, es custodiada permanentemente ya que su situación es muy delicada. “Volvió a recibir amenazas; es algo prioritario darles seguridad por las circunstancias que están viviendo”, confirmó Mansilla.
El comisario agregó que sus agentes no lograron identificar al hombre que agredió a Pérez porque sus vecinos lo ayudaron a huir. “Es una zona complicada porque muchas veces dificultan los procedimientos”, concluyó Mansilla.








