Los remiseros exigieron más seguridad

En una nueva demostración de fuerza, los integrantes de la empresa "5 Estrellas" cortaron los accesos a la plaza Independencia.

05 Febrero 2003
En una nueva demostración de fuerza, los remiseros de la empresa "5 Estrellas" cortaron ayer los accesos a la plaza Independencia en reclamo de mayor seguridad para los choferes. Como siempre, los funcionarios gubernamentales los recibieron y les prometieron soluciones. Mientras mantenían reuniones con el secretario de Gobierno, Jorge García Mena, el tránsito fue un caos en todo el microcentro.
La protesta se inició poco antes del mediodía, y justo cuando frente a la entrada lateral de Casa de Gobierno, el Movimiento Barrios de Pie y otras organizaciones estaban protestando por el aumento del boleto de ómnibus interurbano. Ya a esa hora el tránsito por San Martín y 25 de Mayo estaba cortado, pero, en ese momento, unos 20 automóviles de la remisería "5 Estrellas" se estacionaron en las esquinas de la plaza impidiendo el paso vehicular.
"No nos queda otra que hacer esto. Queremos respuestas del Gobierno y, aunque es lamentable, sabemos que sólo ejerciendo presión obtendremos lo que necesitamos", afirmó María Jesús Rivero, propietaria de la firma.
La queja fue puntual. "En los últimos meses, además de los asaltos diarios, a los remiseros y taxistas les roban los vehículos, que no aparecen nunca más. Es una situación muy delicada, ya que nadie está en condiciones de comprarse un auto nuevo", afirmó Rivero.
Enumeró que los afectados son las empresas "5 Estrellas", Confort, Mate de Luna, Centro Taxi y Transmi-Taxi. "A uno de mis choferes le robaron el auto, y nos tuvimos que mover todos para encontrarlo. Nosotros podemos ejercer presión, porque somos mucho, pero no todos pueden", explicó.

Justificativo
Los remiseros también aseguraron que los jóvenes que fueron golpeados el domingo pasado, en el barrio Nicolás Avellaneda I, en San José, eran realmente asaltantes, y que ellos mismos le dieron intervención a la Policía para que tome cartas en el asunto.
García Mena se reunió con ellos y les aseguró que los controles se incrementarían, y que, además, se pondrían a trabajar varias dependencias policiales para encontrar los automóviles que están desaparecidos. Conformes con la respuesta, los remiseros sacaron sus autos de las esquinas de la plaza y se fueron.

ANALISIS
Perdiendo el control
Por Facundo Pereyra

Los conductores sufren a diario los asaltos. Por ello, la asociación que los nuclea organizó su propia fuerza de choque que es capaz de golpear, de detener o de secuestrar a los supuestos ladrones, según se desprende de las acusaciones que suelen llegar a Tribunales en contra de los hombres de Rubén Ale. Tienen razón al pedir más seguridad, porque son las víctimas más frecuentes de la ola de delitos que azota a la provincia. Pero eso no les da derecho a ocupar el rol represivo del Estado, situación muchas veces apañada desde el poder político. Son dos caras que muestran la ineficiencia del Gobierno para combatir el delito y para doblegar a una fuerza parapolicial que muchas veces parece descontrolada.

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