WASHINGTON, Estados Unidos.- El nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el saliente, George W. Bush, viajaron juntos desde la Casa Blanca hacia el Capitolio, donde se hará efectivo el traspaso de mando. Luego de compartir un café, ambos líderes se dirigieron en la misma limusina bajo un fuerte operativo de seguridad.
Minutos antes, la esposa de Obama, Michelle, y la de Bush, Laura, habían hecho lo mismo en un auto similar. Durante la recorrida por la avenida Pensylvania, escoltada por varios patrulleros, miles de personas las saludaron agitando banderas.
Siguiendo una tradición de la Casa Blanca, el mandatario saliente dejó una nota confidencial en la Oficina Oval para su sucesor deseándole lo mejor al comenzar su presidencia. Bush escribió la carta ayer y la dejó en el cajón superior del macizo Resolute Desk (el escritorio se llama así porque se hizo con madera de un barco británico del mismo nombre).
"No brindaré ningún detalle, pero escribió algo similar a lo que ha dicho desde la noche electoral sobre el nuevo y fabuloso capítulo que el presidente electo está por comenzar, y le desea lo mejor", explicó la vocera Dana Perino acerca de la misiva.
La apertura
Antes del encuentro con el matrimonio Bush, los Obama acudieron a la iglesia Saint John para participar de una ceremonia religiosa que marca el inicio de las celebraciones.
Saint John es una pequeña Iglesia Episcopal situada frente a la Casa Blanca. Hasta allí llegó la pareja en una limusina negra y con una fuerte custodia. Bajaron y caminaron solos de la mano hasta la puerta del templo, donde fueron recibidos por el sacerdote. (Télam-AFP-NA)







