WASHINGTON, Estados Unidos.- Para preservar la integridad física del nuevo mandatario y de todos los que asistirán al acto inaugural fue montado un gran operativo de seguridad con el objetivo de estar alertas en caso de un posible ataque. El centro estará prácticamente cerrado en su totalidad y el tránsito será cortado.
Cerca de 4.000 funcionarios de la Policía de la ciudad estarán desplegados junto con 4.000 más de otras 96 agencias del orden público del país. También estarán trabajando miembros del Servicio Secreto, del FBI y la policía del Capitolio además de los 32.000 hombres del personal militar.
Un intenso patrullaje aéreo, principalmente conformado por helicópteros, supervisará las calles aledañas de la capital y los ríos que bordean la ciudad, y cerrarán los puentes de acceso. Este operativo custodiará también a cada una de las personas que asistan al desfile entre la Casa Blanca y el Capitolio y a las 240.000 almas que concurran a la jura.
Entre los elementos que los asistentes tiene prohibido llevar en la ruta se encuentran bicicletas, animales y mochilas, además de armas de fuego, municiones y explosivos. Tampoco se permitirá el ingreso de paraguas. (Reuters)







